Siempre me pregunté:
¿Y qué me enseñó la muerte?
Me envolvió…
Permanentemente en
la LoKura.
En esa en la que
convivía desde hacía ya algún tiempo.
Tal vez, demasiado tiempo.
Quizás me llegó
demasiado pronto y no supe asimilar la extrañeza.
El exceso de creatividad, fue reprimido por
el temor a ser raro, y el mismo tiempo, el ser raro, me convirtió en
incomprendido.
Incomprendido para
otros, incomprensible para mí.
¿Cómo explicar lo
inexplicable?
¿Cómo dar a conocer
los sentimientos?
Y además… ¿para qué
explicar lo escrito, a aquellos, que ni siquiera lo intentan leer?
Me
dio la liberación del miedo a ella misma, acompañando mi transitar, a veces cogiendo
mi mano, recordándome, que fui yo quien eligió;
no fue ella, quien no me quiso a
su lado; simplemente no me retuvo, respetando mi opción libremente.
No me impuso una deuda que pagar, ni un
contrato que firmar; ni tan siquiera se
entretuvo a explicarme que a veces pensaría que no merece la pena.
Estoy donde estoy, porque así lo quise. Pero eso, no me ha de quitar el derecho a
quejarme del presente e intentar aliviar el futuro de los Mortales.
Por eso compongo,
por eso escribo, porque viendo a los cuerdos, doy razón de ser a los LoKos.
C.a.r.l. (España) Pensada del 07/04/26


