Mi princesa está dormida.
Tiene los ojos cerrados,
las mejillas sonrosadas,
los brazos junto a su pecho,
las manos bajo la cara.
Ahora imagina mi niña
que te conviertes en hada
y con mágica varita
vas otorgando deseos
haciendo verdad los sueños.
Que concedes ilusiones
a tus seres más queridos,
y que consigues que bailen
tus juguetes preferidos.
Luego sueña con que estás
subida en el arco iris
volando sobre praderas,
sobre montañas y mares
rodeada de colores,
y cogiendo entre tus manos
nubes, pájaros y flores.
Hace rato amaneció.
Mamá te despierta a besos.
Entre sueños te sonríes,
te proteges con los brazos
no te quieres despertar,
Empiezas a abrir los ojos,
a percibir claridad.
Porque el abrazo de mami,
eso si es felicidad.
