Qué envidia me da tu fe
creyendo en el más allá.
Seguro que muerte es vida
por toda la eternidad.
Qué envidia me da tu cara
cuando sientes un abrazo,
sumido en la soledad.
Envidia de quien escapa
con la sonrisa en el rostro
pues ha llegado la hora
de ver al ángel supremo.
Portando gesto risueño
sin miedo a cerrar los ojos
y viajar a un dulce sueño.
Qué envidia mirar el cielo
pudiéndolo ver azul.
Qué envidia de las cadenas
que unen el alma a la luz.
Qué envidia mirar el cielo
pudiéndolo ver azul.
Qué envidia de las cadenas
que unen el alma a la luz.
Cuando mi cuerpo alce el vuelo
frío y textura de cera
qué lindo esperar el cielo.
Que existen alas de seda
más fuertes que el desconsuelo
quisiera me convencieras.
Qué envidia mirar las nubes
e imaginar más allá
eso que no puedes ver.
Qué envidia ya de crecido,
antes de llegar el fin
poder en algo creer.

Precioso Carlos
ResponderEliminarBesiños...
EliminarSensato, bello😘
ResponderEliminarQue lindo sería, que llegado el día final, se abra el cielo ante ti, y te elevaras a él, luminoso. Que lindo es creer en algo más allá de toda lógica humana. El amor no se ve, pero se siente.....y eso sí es muy raro, hasta damos la vida por algo que no vemos, pero sentimos y luchamos. Abrazos querido Carlos....AS.
ResponderEliminarBesiños.
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