Preparando el nuevo día en concentración
extrema.
Temprano, untando la puntera de las zapatillas
con azúcar, para que den ese punto de alegría, endulzando los pasos; pasos que hay que dar en cada larga carrera.
Corre, corre, corre. Que tu participación es un triunfo.
Cada uno de tus pasos un aliento para los
pies que no andan. En cada zancada, el impulso hacia delante de
las piernas que no corren.
Cada gota de
sudor esconde la lágrima oculta de un alma silenciosa que grita en cada
respiración.
Cada inicio un logro por conseguir.
Al
llegar la pendiente, un alivio en el sufrimiento.
Cada rampa en el trazado un aferrarse con uñas
y dientes, escalando peldaño a peldaño la adversidad de la vida.
La línea de meta, no es más, que un volver
a empezar.
Una leve parada, un breve instante que dura
lo que un abrazo. Una respiración sosegada llena de amor.
Corre, corre,
corre.
Lucha, lucha, lucha.
Corre, corre, corre.
Sueña, sueña, sueña.
Carlos Torrijos
C.a.r.l. (España)

Profundo. Cada gota de sudor escondiendo una lágrima, impresionante. Cada uno de tus pasos, un aliento para los pies que no andan, insuperable.
ResponderEliminarGraciñas por estar.
EliminarLa vida, maese. En casa paso una gota de sudor, un sufrimiento. Se lucha por quien más se ama.
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