Que nadie cambie la bombilla
que ha iluminado mis versos,
que nadie le quite el polvo
que ha protegido mis sueños.
Que me acompañe en la noche
en la habitación oscura,
que nadie robe su luz
que nunca tenga otro dueño.
Dejad que olvide inclemencias
que junto a mí ha relatado,
abrazando a personajes
en esos mundos pintados.
No perturbéis la conciencia
de quien dio brillo a mi mente,
para gritar los silencios
de gargantas de otras gentes.
Me regaló las palabras
con que frases hilvanar,
esos versos que a los vientos
me permití regalar.
Hizo que viera horizontes
tras las montañas y el mar,
para brindarle mis sueños
a quien no sabía soñar.
Los besos que prometí
y abrazos que regalé,
por ella fueron forjados
mientras la noche dormía.
.- Pero si
ya está fundida
y no proporciona
ideas
cuando se
apagan los días.
.- Déjala dormir tranquila,
no me hace falta su luz,
tan solo, su compañía.

Hermosos versos, maese. Qué su musa le siga alumbrando por muchos años más. 🌹
ResponderEliminarEs un placer leer tan bello poema. Que fluyan los versos un tu pluma incansable. Mi admiración y afecto para ti,tocayo. Gracias.
ResponderEliminarQue sigamos disfrutando de esa bombilla y ese poeta. 😘
ResponderEliminar