Cuanto tiempo de aquel día
que comenzó su misión.
Cuantos tropiezos sufridos,
cuantas lágrimas vertidas,
cuantos brazos de victoria
alzados con ilusión.
Sin desfallecer ni un día
en el cuidado esmerado
de ese, que ha sido su amigo.
Ayudándole a reír,
consolando sus penurias
al encontrarse afligido.
Compartiendo pan y hambre
para encaminar los días
como tesoro divino.
Calmando la sed de otros
con agua de manantial
a lo largo del camino.
Mas ya se acerca la noche
que nunca ha de despertar.
A su lado está sentado
dándole en su sueño paz.
Se aleja llegando el día
que nunca ha de amanecer.
Se va pues no tiene dueño
al que poder atender.
El camino se ha acabado,
y en el abismo final
no hay pasos que proteger.
En la cara oculta de la luna
quedó el angelito dormido
abrigado por las alas
que envuelven su cuerpecito.
Esperando despertar
con el beso de unos labios
que le acaricien la frente
haciéndolo regresar,
como ángel protector
acompañando el camino
de alguien nuevo a quien guardar.
Ojos de
Gata@2026.

He quedado atónito. Sin esperanza ha llegado el final.Luna llena de nada.👋👋👋
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