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martes, 3 de noviembre de 2026

CLARA. Cap.- 02

 

CLARA

Trenzas doradas (segunda parte)

 

Capítulo 02

 

       Un día, la maestra, a la salida del colegio, esperaba cogida de la mano de Clara, hasta que se acercase Julia.

   Esta, al verlas, aceleró el paso, pensando en qué habría hecho ahora esa mocosa.

 

Julia.-  ¿se puede saber que has preparado ahora?

Maestra.-  no, no ha preparado nada, estaba esperando porque esta niña cuenta cosas muy raras y quisiera hablar con sus padres.

Julia.-  es que sus padres andan trabajando, cuéntemelo a mí, si no le es mucha molestia

Maestra.- mejor le dice a los padres, que el día que les venga bien, que se pasen por aquí.   Yo estoy en el colegio todos los días hasta las ocho de la tarde repasando cosas y organizando el temario del día siguiente.

Julia.- Vamos para casa enana, allí me vas a contar tú, que tostadas tienes en la cabeza.

Clara.- pero si no es nada, esta maestra que está boba y no entiende.

Julia.- vamos, vamos, verás cuando se entere tu madre.

 

---Llegaron a la tienda con caras largas --

Ángela.-  bueno parece que no anda bien la cosa, a ver, porqué habéis discutido ahora.

Clara.- por nada

Ángela.-  entiende que no te puede comprar todo lo que se te antoja

Julia.- menuda se ha puesto la maestra conmigo, que no me ha querido contar nada.  Ya podéis ir buscando un día para ir a hablar con ella, que esta se debe estar inventando historias que no son normales

Ángela.-  cómo, que tenemos que ir a hablar con la maestra

Julia.- sí, y me ha dicho que vayáis los dos.  Pues están las cosas últimamente que lo mismo hasta os quitan la custodia de la niña

Ángela.- venga no seas exagerada

Julia.- lo mismo ha dicho que le pegáis o algo y ya veras

Ángela.- Clara, tú no habrás dicho nada de eso

Clara.- que no mamá, que esta inventa. Si es porque le he contado a una amiga que algunas noches hablo con una niña en mi habitación y la chivata, ha ido a contárselo porque dice que me van a tener que llevar al médico de la cabeza.

      --Ángela la abrazó entre sus brazos y se echó a reír—

Julia.- pues no sé yo donde le ves la gracia

Ángela.- y dime mi reina ¿Cómo es?

Clara.- no lo sé, solo oigo su voz, está dentro de mi almohada.

Julia.- tú ríete, que ahora tenéis muy consentidas a las niñas y todo os parece bien.

Ángela.- venga Julia, que tampoco es para tanto

Julia.- y tú, cuando te acuestes, a dormir, que coño tanto hablar con la almohada, que luego para levantarte no tienes prisa, me toca vestirte medio adormilada.

  Normal, si no duermes.

Clara.- Julia, te estás poniendo pesada

Julia.- ¿pesada? Vamos arreando para casa, que esta tarde vas a hacer los deberes sin  merendar, para que me vuelvas a llamar pesada.

   --Ángela se quedó en la tienda riendo, ya se apañarían entre ellas----

 

      No habían terminado de hacer los deberes cuando Héctor entró por la puerta.

Héctor.-  hola, qué tal todo, ¿ya has merendado?

Julia.- tú cállate, hoy no hay merienda

Héctor.- buff, está la cosa que echa chispas, ¿Qué le has hecho a Julia?

Clara.- yo nada

Julia.- ¿nada?  Primero me ha echado la bronca la maestra y luego la mocosa esta, me dice que soy una pesada.  Claro y su madre, se parte de risa.  Pues yo no quiero saber nada, lo que tengan que hablar que lo hablen con vosotros, claro como yo no soy nadie.

Héctor.- a ver, contarme lo que ha pasado pero con tranquilidad;  y no vuelvas a decir que tú no eres nadie, sabes que eres una más de esta familia.

Julia.- pues eso vas y se lo dices a la maestra

Héctor.- vamos, no seas niña, hago algo de merendar y nos sentamos los tres juntos y lo hablamos.

 

     Sentados comiendo un sándwich, Héctor miraba con atención escuchando las explicaciones de Julia, que no paraba de hablar y hablar, repitiendo siempre lo mismo y con la cantinela de que iba a venir servicios sociales a quitarles a la niña.     Mientras Clara aburrida de tanto sermón, resoplaba, desando que terminase de una vez de hablar para escuchar lo que tenía que decir su padre.

 

Héctor.- bueno pues ya está, si yo se que tienes razón, pero no debemos adelantar acontecimientos; tampoco creo yo que Clara haya hecho nada malo y mira, el día que vayamos a hablar con la maestra, vienes tú con nosotros y así te quedas más tranquila y que vea que no eras solo la que cuida de Clara; eres algo más, bueno, mucho más de lo que ella se cree.  

   Y tú y yo, ya hablaremos (Guiñando un ojo a Clara) que es eso de llamar pesada a Julia.

 

---Clara agachó la cabeza, sin decir nada---


Julia.- ven aquí mi pequeña, que no pasa nada, pero estaba muy nerviosa y me sentó mal.  No le riñas Héctor, que ha sido una cosa sin importancia.  Y ahora vamos las dos a terminar los deberes.

 

 

N.º de registro: CQjNmPLp-2026-10-20T22:51:22.355

 


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