se atrevió a darse cuenta
que todo fue
un sueño,
una quimera
inventada
que se empecinó
en creer.
Un camino sin retorno
de horizonte inalcanzable
que atardece
sin remedio.
Un libro sin portada
con páginas en
blanco,
Una partitura sin clave
cargada de
silencios.
Se acaba el día
más la noche
se perpetúa
pues ya no
habrá otro amanecer.
C.a.r.l. (España)

La vida es un camino sin retorno, como muy bien expresas, querido maese, en tus letras. Pero hay caminos y caminos y el tuyo lleva una portada de arcoiris con notas traviesas y saltarinas, con sabias palabras y buenos consejos. No hay noche sin estrellas en tu cielo. No hay silencios sino hermosas conversaciones, honestas, verdaderas, luminosas, de corazón abierto. Verbenas de luces que alegran el pueblo, pasodobles bien apretados, risas, abrazos, un primer beso al pie del escenario. Todas esas cosas y muchas más están en esas páginas que ahora ves en blanco. Gracias por tanto querido maese.
ResponderEliminarAún que el sol sigue Allí
ResponderEliminar¡Qué bonito!
ResponderEliminarUna madeja que vas deshaciendo y no se puede volver a enrollar. Me ha encantado, Carlos
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