Un año más
Estimados compañeros y compañeras.
Montadores, técnicos, cantantes,
músicos, y danzantes, que os dedicáis a este bello arte de la verbena. Siempre
bajo la protección del manto de santa Farándula.
El
15 de agosto, no tiene porqué ser distinto de otro cualquiera de verano, donde
se realizan fiestas en cualquier lugar, con el fin de celebrar algún evento o
conmemorar la exaltación del patrón o patrona de la localidad, cerrando el día
con una tradicional e imprescindible verbena o espectáculo musical.
Cada año os repito lo mismo.
Que
tengáis mucho cuidado con vuestra peor enemiga:
La carretera. El cansancio y el sueño
acumulado no es cosa de broma y mientras andamos de un sitio a otro, con el pensamiento
dando vueltas, y con la duda de en qué lugar y en qué condiciones nos tocará
realizar el trabajo mañana, hay otras personas, seguro, a mucha distancia,
esperando una simple llamada, para oír vuestra voz, y poder pasar el resto de horas
hasta le próxima llamada tranquilas sabiendo que habéis superado un día más.
No hace falta ser creyente, para en un
ratito, alzar la mirada a lo alto y hacer un guiño.
Sí, a esa, que prefiero pensar que nos echa un
capote, en esas circunstancias en que la cosa está al límite.
No
importa, si es fijándose en una estrella que brilla durante el viaje, o
simplemente dedicándole unas notas.
Es
simplemente el tener un recuerdo, hacia ella en cualquier momento, como
agradecimiento a su protección.
Nuestra querida Santa Farándula, puede
verse también representada por cualquier persona, que sabemos que está ahí,
cuidándonos, y alargando su mano para ayudarnos a levantarnos en cada tropiezo
en nuestro camino.
Quién de nosotros, no tiene ahí arriba a
alguien querido, bien sea familiar o compañero de fatigas con el que
compartimos días y noches, carreteras y escenarios, venturas y desventuras, que
al final quedaron como anécdotas de nuestras andanzas por esos mundos de Dios.
Simplemente, me queda deciros:
Felicidades por haber
escogido esta profesión, y sobre todo:
GRACIAS… por seguir repartiendo alegría por
esas plazas de pueblo, donde vuestra presencia convierte una jornada cualquiera
en una fecha especial.
VIVA SANTA FARÁNDULA.
Carlos Torrijos
C.a.r.l. (España)

Qué Santa Farándula proteja a todos aquellos que hicieron de su profesión el bailar de unas notas, que en muchos corazones quedarán como inolvidables. El primer baile agarrado al amor de una vida, el primer beso de tornillo con un vaso de plástico en la mano, el enfado de un padre, las horas de costura de una madre para que la moza estrene vestido, y sobre todo ello, sonando como una oración, el grupo que entra en comunión para tocar un pasodoble, una cumbia o un rock a altas horas de la madrugada. Todos bailan, las luces parpadean, las banderitas colgadas de los árboles ondean al ritmo de la brisa, los más pequeños corren de un lado al otro de la plaza, los abuelos sacan las sillas a la puerta y se sientan mientras recuerdan su juventud. Todo es hermoso esa noche.
ResponderEliminarQueridos músicos, qué La Virgen os proteja hoy y siempre. Y gracias por tan grandes noches de verbena.
Entretenida farándula. AS
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