Por más veces que se intente
nunca se llega
al final
de ese sueño Irrealizable.
Conclusión inalcanzable
que convierte
cada noche
en deseo Irrefrenable.
Querer ver el horizonte
en la palma de
la mano,
sensación Inigualable.
Que no se pierda en el alba
antes de ser
culminado
ese Recuerdo Imborrable.
Como destello de luz
que ilumina
las pupilas
dejando en la oscuridad
la silueta dibujada
como rayo de tormenta.
Que no se oculte el reflejo
de las líneas
paralelas
por las que transcurre
todo
antes de
lograr la meta.
Se acercan revoloteando
los cuervos con alas negras.
Llenando todo de paz,
la claridad se
hace densa.
El deseo tan ansiado
conseguido quedará.
Pues llega ese sueño eterno
del que nunca despertar.
C.a.r.l. (España)

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