Las
líneas de un pentagrama
dibujaron el camino.
Tatuada quedo en mis manos
la
vibración del sonido,
notas que mi alma besaron,
jurándome amor eterno
en sueños la balancearon.
No
siempre correspondidos
por mi parte en ocasiones,
pero tranquilo esperaste
que se calmasen las aguas
pasando las estaciones.
Con
la partitura abierta
reclamando mi mirada,
el teclado descubierto
solicitando caricias,
melodías de sirenas
susurrando en mis oídos,
alteraciones impropias
en pentagrama afligido.
Y al
fin regreso a tu lado
a solicitar cariño.
Con las manos de un anciano
y la
ingenuidad de un niño,
como ese vals que ahora suena:
Amarraditos los dos,
envueltos por el sonido
del pétalo de una flor.
Te
provoca una sonrisa
mi fallo en ejecución,
un gesto de complacencia
mi desafinada voz,
y notas improvisadas
te hacen sentir mi calor.
Tú, viejo amigo, tantos años,
en un rincón olvidado.
Sabias de mi regreso
por eso me has esperado.
Aunque
no quisiera verte,
aun renegando de ti
siempre estuviste a mi lado.
Me juraste amor eterno
y lo has cumplido con creces.
Perdona si no te di…
…el respeto que mereces.

Qué bello poema a unas teclas olvidadas. Hermosas palabras, maese.
ResponderEliminarVolviendo a las andadas después de viejo.
EliminarY que el encuentro sea de grandiosos engendros que ajusten las caricias negras y blancas.
EliminarMi Viejo Amigo: hermoso poema, sus versos hace volar la imaginación con la libertad de interpretación: con un sentido latente e inmortal como cada letras, nota musical, suspiro al viento, palpitar libre del corazón y pensamientos que tejen una cancion. Agradecida.📚✍️👏👏💃
ResponderEliminar¡Qué preciosidad! Todo llega, ahora a componer.
ResponderEliminar¡Qué preciosidad! Todo llega, ahora a componer para estos poemas tan geniales.
ResponderEliminarY para los tuyos...
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