La acción de santiguarse
sin saber porqué
al inicio de
la escalera.
Paso a paso se siente
el frescor del mármol
en la planta de los pies,
descalzos, peldaño a peldaño.
Con los ojos cerrados
en la oscuridad se avanza
llevando la cuenta
de uno al dieciséis
hasta llegar al lugar
desde donde se aprecia
un resquicio de luz
que penetra entre las láminas
de una persiana mal ajustada.
Sobre la cama
se intentará descansar,
implorando que las pesadillas
no se hagan dueñas
del mundo de los sueños.
C.a.r.l.
(España)

Excelente descripción, nos llevas a ese sitio. Personalmente me santiaguo porque es un escudo sobre el mal, para protegerme y sellar la petición en la Santísima Trinidad .
ResponderEliminarGracias Carlos por compartir, me ha gustado mucho.
No se puede obligar a tener Fe, santiguarse es pedir la bendición de la Santísima Trinidad ante cualquier situación que necesitemos de ella. Hasta ante el miedo a una pesadilla. Gracias por captar esas situaciones cotidianas .
ResponderEliminarYo me santiguo para protegerme del mal, eso me lo enseñó mi abuela, de chiquitina, junto con el Jesusito de Mi Vida, El Padre Nuestro y El Ave María, recuerdo estar de rodillas frente a un lateral de mi diminuta cama y la veo a ella dirigiendo mis oraciones antes de dormir. Benditos momentos. Me has traído un bello recuerdo querido maese.
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