Te levantas para ver amanecer
siendo día de
fiesta, sin obligación.
Para ver el horizonte despertar,
poniendo migas
de pan
para que venga
un gorrión.
Tan solo de cuando en cuando,
nos llenamos
de ilusión.
Con la comida en la mesa,
junto a los seres
queridos.
Notas el sabor a hogar
de aquellos
tiempos pasados
que ya
pensaste perdidos.
Tan solo de cuando en cuando,
se despiertan
los sentidos.
La noche cae
con las habitaciones llenas,
sábanas limpias
y besos en la frente.
Por un momento se oye respirar
a los bebés
que marcharon,
a los mundos
de otras gentes.
Tan solo de cuando en cuando,
se dejan ver
diferentes.
Faltan quienes se fueron
en ese día especial
de reunión familiar.
Los ojos se cierran.
Aroma intenso
a tierra mojada
que empapa los
sueños.
La caricia que se siente
de dedos en la
mejilla.
El susurro en el oído
que no
pronuncia palabra.
Tan solo de cuando en cuando,
vienes a verme a la cama.
Ojos de gata


