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domingo, 8 de febrero de 2026

Almudena 2026

 

                                                                      

    Pequeña flor delicada

que atrapas los corazones,

con palabras de consuelo

vas repartiendo ilusiones.

 

       Palabras encadenadas

que junto a tus ruedas giran,

en los poemas escritos

con asonancia de rimas.

 

     La lealtad por bandera

en la atalaya ondeando,

los pies puestos en el suelo

y al horizonte mirando.

 

    Derrochando por la vida

amistad y simpatía,

abrazando a un arco iris

sintiendo tu compañía.

 

    Los sueños dan rienda suelta

a ilusiones deseadas,

pies que bailan sin descanso

en zapatillas con alas.

 

     El resplandor de tu rostro

anuncian la madrugada,

mirada y gesto risueño

luchando cada batalla.

 

                                      C.a.r.l. (España)

                                                       08 / 02 / 2026.

                                       Ojos de gata@2026




miércoles, 4 de febrero de 2026

En la cara oculta

 

    Cuanto tiempo de aquel día

que comenzó su misión.

   Cuantos tropiezos sufridos,

cuantas lágrimas vertidas,

cuantos brazos de victoria

alzados con ilusión.

 

      Sin desfallecer ni un día

en el cuidado esmerado

de ese, que ha sido su amigo.

     Ayudándole a reír,

consolando sus penurias

al encontrarse afligido.

   Compartiendo pan y hambre

para encaminar los días

como tesoro divino.

     Calmando la sed de otros

con agua de manantial

a lo largo del camino.

 

     Mas ya se acerca la noche

que nunca ha de despertar.

    A su lado está sentado

dándole en su sueño paz.

 

     Se aleja llegando el día

que nunca ha de amanecer.

    Se va pues no tiene dueño

al que poder atender.

      El camino se ha acabado,

y en el abismo final

no hay pasos que proteger.

 

   En la cara oculta de la luna

quedó el angelito dormido

abrigado por las alas

que envuelven su cuerpecito.

    Esperando despertar

con el beso de unos labios

que le acaricien la frente

haciéndolo  regresar,

como ángel protector

acompañando el camino

de alguien nuevo a quien guardar.

 

 

Ojos de Gata@2026.

 


martes, 27 de enero de 2026

Motosierra


 

Con que palabras escribir a la impotencia.

     Pues sí, tuve un día de esos en que a uno no le importa el mandar todo a freír espárragos...

    Qué ironía verdad; que poco apreciamos lo que tenemos y que grandeza le otorgamos a cosas tan insignificantes...

      A decir verdad, era uno de esos días en los que cualquier escritor, desearía no saber escribir.

   Uno de esos en que el seudónimo que se utiliza como sello se ve eclipsado por la persona que hay detrás pretendiendo gritar palabras, esas que no se pueden sacar a la luz, esas que se reprimen en el alma, silenciadas por el miedo a dar a conocer la identidad intima con la pluma, tinta y sangre de la verdad.       Sin ficción cubriendo con un velo la mente y cuerpo que se esconden tras historias, poemas y palabras de otra gente, otros mundos, otras gargantas.

 Había decidido no sentarme a escribir, ni siquiera pensar como se podía expresar metafóricamente todo lo que corrompía mi cerebro. 

           Mi meta era tan sencilla como pronunciar la palabra “alzhéimer”.    Ahora siento la crueldad al pronunciarla como palabra bendita.  Ese sitio, allí, donde no hay pasado;  donde los buenos y malos recuerdos se disipan en un abrir y cerrar de ojos, ahí, donde también se pierden odios, reproches y pesadillas.    La cuenta hacia delante que siempre empieza en cero y que por mucho que se avance, el cero es su final.

  Donde cada nueva etapa, solo es, ese intervalo de tiempo preciso, con un resultado exacto en cada comienzo y en cada fin.

 

   Entonces miré el móvil (eso que solemos hacer con el único propósito de desviar las reflexiones incómodas hacia otro sitio)  me encontré con algo que ha escrito hacia mi persona desde Argentina  un compañero de letras.  

 

    Me ha hecho pensar en su país y en el mío; este al que muchas veces menospreciamos, sin darnos cuenta de la suerte que tenemos de vivir en él.

       Aquí donde todavía "y esperemos por mucho tiempo” las administraciones se encargan de que haya unos servicios públicos, y sí, nos los estamos cargando con sus privatizaciones.

   Allí, hay personas (como este compañero) que tiene alojada en su cuerpo esa palabra maldita, que a veces uno ni se atreve a pronunciar.

  Pues bien; a raíz de los recortes de los que ahora gobiernan, ese tratamiento tan imprescindible ha pasado a ser innecesario, algo inasumible por la administración, (tienen que destinar esos dineros a engordar los bolsillos de amistades con poder) y por lo tanto, quien quiera curación que se busque la vida.

    Después de mal vender lo poco que poseía, ve su final como algo que se debe aceptar, sin más.

   Eso me ha hecho reflexionar sobre aquello que se decía:

  Tres cosas hay en la vida, salud, dinero y amor.   

  Cuando esas tres cosas se han marchado, queda solo esa que nunca se nombra: La que acompaña algunos ratos, la que da palabras de aliento, esa que brinda su mano a los olvidados  “la amistad”.

 

      Y no me hablen de bendiciones, de esas que siempre suelen llegar demasiado tarde, pues de metáforas incongruentes y sueños irrealizables, mis letras también tuvieron que aprender, para así poder calmar el desasosiego con mentiras de complacencia.

 

  

 

  Estas son las palabras de un amigo.
     ---Juan Manuel Machuca ----   

Para Carlos Torrijos, hechicero de las letras

 y hermano del corazón

 

Carlos;

   Hijo del sol de España

y del pan compartido,

mago de las palabras,

hechicero de las letras,

que siembra luz

donde otros dejan pólvora.

 

   Gran padre de manos firmes,

gran amigo de abrazo largo,

hermano elegido por el alma

y no por la sangre.

 

   Hoy te escribo desde mi cuerpo cansado,

desde esta tristeza que me llueve adentro

como un invierno sin paraguas.

    Los médicos bajaron la mirada,

como quien apaga una vela

cuando el viento es más fuerte.

 

    Me dijeron adiós antes de tiempo,

pero yo no me despido de vos:

   Te dejo dos tercios de mi espíritu

 —todo lo que me queda —

Porque aunque soy pobre de bolsillos,

soy rico en querer.

 

  Vos, que transformas palabras en refugio,

sabes que la magia verdadera

es no dejar solo a nadie.

 

    Si parto primero, hermano mío,

no llores como se llora una ausencia:

       Yo estaré poniendo la mesa.

  Pan caliente,

      historias nuevas,

           un vino de estrellas,

y dos sillas mirándose de frente

para nuestro primer encuentro

en la vida que sigue.

 

    Allá también habrá justicia,

       poesía sin censura

           y pueblos sin miedo.

Y vos llegarás con tus hechizos de tinta,

yo con mi espíritu remendado,

y festejaremos, por fin,

que el amor nunca se muere.

    Solo cambia de casa.

 

Juan Manuel Machuca -25/enero/2026

(Manuel Acosta)@Argentina

 

Muchas gracias por tus letras.

          Ojalá pudiera ser algo de eso que me atribuyes tan gentilmente en tus versos.

      Ahora no es tiempo de marchar, todavía tenemos muchas cosas que arreglar con los demás y con nosotros mismos.

    Cuando llegue la hora, espero estemos preparados para abrir nuestras manos y dejar escapar de sus palmas todo lo que nunca tuvimos.

 

 

C.a.r.l (España)

Ojos de Gata@2026

 

 

Imagen con que él, prefirió acompañar al poema