Quiero gemir con tus muslos
acariciando
los míos.
Tu abdomen junto a mi abdomen.
Sentir como un balanceo
los latidos de
tu pecho.
Que mis labios se emborrachen
con el licor
de tu aliento
Como mar embravecido
quiero que
lances tus olas
rompiendo el
acantilado.
Probar
la fruta prohibida
en el jardín
del edén
por tanto
tiempo guardado.
Sin renunciar al deseo
reprimido en
el pasado.
Que la punta de mis dedos
lloren con
rabia en tu espalda.
El calor de la lujuria
me inunde
hasta las entrañas.
Que los infiernos me invadan
al regalarte mi flor
antes que
llegue mañana.
Que la tempestad termine
con suavidad
abrazados
cual arrullo
de una nana.
Que el sueño nos de cobijo
cuando dejen
de temblar
las patas de
nuestra cama.
Ojos de Gata@2025.

Buen poema sobre el deseo. Muy propio de una gata clandestina, mercenaria y de buena vida. Un abrazo, maese.
ResponderEliminarPasión y deseo bellamente versado.
ResponderEliminarEstremecedora y exorbitante poesía lujuriosa que trasmite un frenesí erótico en bella, armoniosa y fina metáfora. Me encantó la elegancia y pureza de los versos. Felicitaciones querido amigo....AS.
ResponderEliminarGraciñas compys
ResponderEliminar