Los
remolinos de viento,
te
envuelven con hojas secas
entre
dorados y ocres,
entre la
tierra y el cielo.
Se dibuja
la silueta
de vos, espigada dama
con alas de terciopelo.
Cabellos
de seda fina,
pies descalzos levitando
a medio metro del suelo.
La niebla de madrugada
deja vislumbrar su rostro
al lado de una farola.
La brisa va por las calles
silbando la melodía,
que despierta a los gorriones
pues se aproxima la aurora.
Las esquinas se envilecen.
Las balconadas gotean.
Brilla el vaho de las
ventanas
que se hacen hueco en la piedra,
quedando pegado y mudo,
el llamador de la puerta.
Alma que en otoño vagas
anunciando el frio invierno.
Pies descalzos levitando,
a medio, metro del suelo.

Excelente recreación de la estación en Poesía, apreciable Amigo y Maestro.
ResponderEliminarUn hermoso duende de aquellos que bajo la luz de un farol
ResponderEliminarParecen una lluvia entre las sombras del amanecer... felicidades poeta!
Que belleza
ResponderEliminarSilencio, brisa, alas de gorriones, alas de terciopelo y seda angelicales, frío sereno que llega mientras los corazones duermen... que nadie despierte.
ResponderEliminarPrecioso poema , gracias
Bello. "Las balconadas gotean".
ResponderEliminarDescriptivas letras. La poesía se atavía de misterio y soledad mientras el frío del invierno se anuncia en el amanecer de cada día. Bellísima poesía. Felicitaciones
ResponderEliminarEn los recuerdos de una lectura divaga el alma que se levanta y eleva con la comunión de los divinos espíritus elementales.
ResponderEliminarUno de los más bellos poemas que os he leído. Felicitaciones,tocayo. Gracias.
ResponderEliminarHermoso y evocador poema. Ideal para esta tarde tan fría. Besiños maese.
ResponderEliminarMuy bonito
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