Translate

domingo, 24 de noviembre de 2024

El Resurgir - Cap.- 14

 

"Ver con los ojos cerrados" 14

 

       Se aproximaba el fin de semana;       Manuel llevaba unos días muy callado y pensativo.  Por acontecimientos acaecidos no hace mucho tiempo, la familia se encuentra es la disyuntiva de preguntar o no.

 Están acostumbrados a la respuesta evasiva de:  NADA.

    Pero llegado el viernes noche y ya acostados, Verónica no puede aguantar más, se repite a sí misma: Esto ya no tiene por qué ser igual, ha cambiado, está mejor, porqué no vamos a cambiar nosotros y así confiar en su respuesta.   Sí dice que no pasa nada, pues así será y si algo le preocupa, seguro que está deseando compartirlo con nosotros y ser arropado por nuestras sugerencias para solucionar las cosas juntos.

   

Verónica.- tengo que hablar contigo, pero no te enfades

Manuel.- qué has armado ahora

Verónica.- no, no;  no he armado nada

Manuel.- ya me dejas más tranquilo

Verónica.- los que no estamos tranquilos somos nosotros, los niños y yo

Manuel.- ¿qué os pasa?

Verónica.- la pregunta es: Qué te pasa a ti

Manuel.- ¿a mí?

Verónica.- sí, llevas unos días muy raro, todo el rato pensando las batuecas y mirando a las musarañas

Manuel.- pero no es nada

Verónica.- ves, ya estamos como siempre ¿tanto te cuesta hablar?

Manuel.- es una tontería.  Resulta que el otro día me estaban contando allí en el comedor, los exámenes que se les venían encima en estas fechas, y Carolina se echó a llorar por algo que dije y no debía de haber dicho, pero yo no sabía nada

Verónica.- pero qué le dijiste

Manuel.- que las navidades eran unas fechas muy entrañables; enseguida Roberto me dijo que dejase la cosa así y Julia salto como un perdigonazo, cambiando de tema y hablando de sus exámenes

Verónica.- pues a mí eso, no me parece ninguna tontería

Manuel.- luego me pidió un abrazo y en ese momento se me partió el alma

Verónica.- eres más tonto ¿y tú, no podías haberle preguntado a Roberto en vez de andar dándole vueltas?

Manuel.- no hemos coincidido a solas y además lo mismo tampoco quiere hablar de ello

Verónica.- mañana cuando terminéis de recoger, os espero en la puerta y nos vamos los tres a tomar algo

Manuel.- pero me da cosa preguntarle, debe ser algo muy personal

Verónica.- pues no haberme dicho nada, que ahora me quedo yo con la duda

Manuel.- y tú para que preguntas

Verónica.- y tú, para qué contestas, ahora la duda me corroe;   a ver como duermo yo esta noche; siempre contando las cosas a destiempo.

Manuel.- el caso es que todo lo hago mal, no sé como acertar contigo

Verónica.- anda bobo, vamos a dormir;  ya mañana le digo yo a los chicos que no se preocupen, que están con miedo de que hubieses dado un paso atrás

Manuel.- calla, calla, esos tiempos ni me los nombres

 

         Al día siguiente, nada más llegar al comedor, le dijo a Roberto que si tenía algún plan para esa tarde, que iba a recogerlos Verónica para ir los tres a tomar algo por ahí.

    Nada tenía que hacer y no había quedado con nadie hasta la noche.

  A las tres y media, salió Gervasio a tirar unas bolsas de basura al contenedor.

     Allí, en la esquina estaba Verónica fumando un pitillo al sol.

     -- Gervasio dejó las bolsas en el suelo y entró corriendo hasta donde estaba Manuel—

Gervasio.- oye, oye, oye,

Manuel.- que te pasa

Gervasio.- que tu mujer está fumando

Manuel.- ¿cómo que mi mujer está fumando?  “Como si no supiera nada”

Gervasio.- no, no, no sé, pero está en la esquina

Manuel.- pues sal y dile que entre

    Volvió a salir y se acercó hasta la esquina donde estaba Verónica

Gervasio.- Verónica que dice Manuel que entres

Verónica.- ahora voy, estaba aquí al solecito, que se agradece

Gervasio.- pero yo no le he dicho nada de que estabas fumando

Verónica.- vale ¿y tú, a que has salido?

Gervasio.- a tirar la basura

Verónica.- ¿y dejas las bolsas en el suelo?

Gervasio.- ahora las meto en el contenedor

Verónica.- muy bien, ahora voy

Gervasio.- yo te guardo el secreto

Verónica.- está bien

       Cuando entró Gervasio se fue directo al almacén, sin querer había metido la pata y había hablado antes de la cuenta

Verónica.- buena tarde a todos

Manuel.- ya me dijo Gervasio que estabas fumando

   ---este estaba mirando por la rendija de la puerta.   Se armó de valor y salió a pedir disculpas—

Gervasio.- perdona verónica, pero es que fumar es muy malo

Verónica.- tienes mucha razón, esto es un vicio muy malo

Gervasio.- no estás enfadada conmigo, verdad

Verónica.- pues claro que no

Manuel.- fuma muy poco, solo un cigarro de vez en cuando, se le echa a perder el paquete en el bolso, eso ya no es tabaco es paja seca

Gervasio.- mi hermana también fuma, pero mis padres no lo saben

Antonio.- yo también fumo

Nerea.- tú, ¿Cuándo has fumado tú?

Antonio.- sí, un día en una boda

Julia.- pues el día que vengas oliendo a tabaco, a mí ni te me acerques

Antonio.- no, no, si ya no fumo

Julia.- ¡ah bueno!

Verónica.- pues habrá que dejar de fumar

Roberto.- no pasa nada, pero aquí todos somos anti-tabaco

Manuel.- y me parece muy bien

Tomás.- ya que estás aquí, podías ayudar y así terminamos antes

Roberto.- oye Tomás

Verónica.- no pasa nada.  A ver a que te ayudo

Tomás.- a nada, que se enfada Roberto

Verónica.- te ayudo sin que se dé cuenta, yo voy fregando y tú aclaras

 

         En el bar de siempre, los esperaba la mesa del fondo donde tomar algo conversando de temas diversos.   En un momento dado,  Verónica le hizo un gesto a Manuel indicándole que le preguntase lo que le pasaba a Carolina.

      --Este seguía con la conversación sin hacer caso---

Verónica.- mira Roberto, espero que no te moleste, pero este lleva unos días muy preocupado y anoche le sonsaqué lo que lo tenía tan pensativo y te lo quería preguntar, porque a él, le da corte

Roberto.-  ya me lo imagino, son unas fechas muy duras para Carolina y todos tenemos que entretenerla y despistarla para que piense lo menos posible

Manuel.- yo no quería meter la pata, fue sin querer

Roberto.- no te preocupes, es normal, tú no tenías que saber nada

Manuel.- no te preocupes que ya intentaré yo hacer alguna broma para pasar algún rato de risas y que se distraiga

Roberto.- Paco que es un jodón, cada vez que la ve cabizbaja deja sus muletas en medio, Nerea se enciende y así carolina intenta ir delante con su silla para retirarlas

Verónica.- me parece muy bien, ¡coño!  Pero yo también quiero saber que le pasa a Carolina, que nos tienes en ascuas

Manuel.- será una cosa demasiado personal

Roberto.- vosotros lo podéis saber, no es nada que haya porqué ocultar, pero cada vez que llegan las navidades se le viene todo a la mente y lo pasa mal, como es natural

Verónica.- pero nos lo vas a contar o no

Roberto.- mira que eres cotilla, ahora no te lo tenía que contar, ya se lo contaré a Manuel un día de estos

Verónica.- no me jodas que pido unas raciones y pagas tú

Manuel.- y encima te amenaza

Roberto.- que sí, que os lo cuento, pero antes vamos a pedir otros vinos y alguna ración que pago yo

Verónica.- vete tú a pedir Manuel, que ya luego te cuento yo si te pierdes algo

Roberto.- mira que eres

Manuel.- anda cuéntale lo que sea y que se calle, que ya voy yo

Roberto.- mejor esperamos.   

      --Manuel pide tres vinos y una de calamares--

Camarero.-  tranquilos, ahora os lo llevo yo

                             ---Manuel volvió a sentarse ---

Roberto.-  Carolina no está en silla de ruedas por ninguna enfermedad.

     .- unas navidades hace años (entonces solo tenía doce) junto a sus padres iban al pueblo a pasar la noche de Nochevieja y el día de año nuevo con sus abuelos paternos; como cada año, pasaban la noche buena y navidad con unos y el fin de año con los otros, así repartían como tradicionalmente se hace, o se hacía en todas las familias.

Manuel.- era una costumbre muy bonita

Verónica.- calla, no interrumpas

Roberto.- que no pasa nada, tenemos toda la tarde.

Verónica.- tú sigue

Roberto.- pues como os iba diciendo, en una curva, otro coche los envistió de frente y cayeron por un barranco.  Cuando los sacaron de allí, los trasladaron al hospital, ella se partió la columna y desde el primer examen médico se sabía que no volvería a andar;  su madre tras estar bastante tiempo en coma por fin se fue recuperando de las lesiones y bueno, aunque con alguna leve secuela imperceptible para los demás, se maneja perfectamente; tiene su trabajo y le ha podido dar estudios para que sea algo en la vida.

Manuel.- uf, vaya palo

Roberto.- ella es muy fuerte y ha sabido hacer frente a las adversidades, le encanta dibujar y pintar, de hecho terminó bellas artes el año pasado. 

        .-El garaje de casa donde se guardaba aquel coche, se ha convertido en su estudio, lleno de lienzos pintados a oleo y las paredes empapeladas con dibujos a carboncillo.

Verónica.- por lo que dices, su padre…

Roberto.- sí, su padre murió en la ambulancia antes de llegar al hospital

Manuel.- joder, siento mucho haber metido la pata

Roberto.- que ya te he dicho que no pasa nada, tú no tienes la culpa.

Verónica.- pues ya sabes, cuando te pida un abrazo, apriétala fuerte

Roberto.- pero no nos la rompas

Verónica.- ¿y lo tuyo es de nacimiento?
Roberto.- de toda la vida, que se suele decir

Manuel.- mira que eres cuza, a ti que te importa

Verónica.- pues oye, ya metidos en faena

Roberto.- di que sí, tú lo que dudes lo preguntas

Manuel.- pues lo que hace falta que le digas

Verónica.- no, voy a ser como tú, que llevas una semana…

Manuel.- y pensar que a veces por una tontería se nos cae el mundo encima, que gente más valiente y que suerte de haberos conocido

Roberto.- valientes no, no nos queda otro remedio que luchar contra corriente, si no lo hacemos nosotros, no lo va a hacer nadie y no estamos dispuestos a morirnos de asco en un rincón

Verónica.- eso nunca

Roberto.- os parecerá una tontería, pero si algo nos molesta es dar pena y que nos vean como trastos inservibles, aunque si os digo la verdad, ahora nosotros ya estamos hechos al ruido y lo que piensen los demás nos importa un bledo, aunque depende de quién lo piense duele, y más si es algún familiar.    Ahora nos da igual casi todo, pero la infancia y la adolescencia son jodidas y a veces uno no sabe ni que pensar, ni por donde tirar.

Verónica.- sois dignos de admiración

Roberto.- es lo que nos ha tocado vivir

Verónica.- no lo digo por eso, me estoy refiriendo a esa labor que realizáis con ese comedor, que no solo da alimentos a los que van.  Vuestra alegría también les dará ganas de vivir y esperanza

Roberto.- hay mucha gente que nos necesita y a nosotros no nos cuesta trabajo

Camarero.- os he visto tan metidos en la conversación que me he dicho:   voy a esperar a poner la freidora, que se les quedan los calamares como los pies de Cristo.

        .-Aquí están recién hechos, ahora cuidado no os queméis el morro

Manuel.- muchas gracias, estás en todo

Camarero.- ya sabes que a estas horas a parte de ver la tele, poco hay que hacer.

 

 


 

1 comentario: