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miércoles, 9 de octubre de 2013

Trenzas doradas 05

    
    A primera hora llegaron a la consulta.

Ángela.- ¿Se puede?

Satur.- pasad y sentaros

Ángela.- ¿qué pasa? ¿Esas caras? y ¿los dos aquí otra vez?

Luis.- poneos cómodos que os tenemos que dar una noticia

Héctor.- no me jodas, ya empezamos

Ángela.- no ves que se están riendo

Luis.- ¿os la damos o no?

Héctor.- me fío yo menos de esas risas que de los nublaos

Satur.- Luis, dispara

Luis.- agarraros a la silla   ¿estáis?

Ángela.- venga, dispara

Luis.- señora, está usted embarazada de unas seis semanas

Ángela.- ¿yo embarazada? ¿Cómo?

Luis.- vosotros sabréis, yo no he hecho nada

Héctor.- ¿entonces?

Satur.- ahora mismo unos análisis para preparar la dieta, cada quince días revisión conmigo y cada mes una sesión con Luis

       Según Satur, marcaba las pautas, ella sacaba de su bolso el teléfono móvil para llamar.

Ángela.- mamá, que soy Ángela. Que estoy embarazada

Madre.- ¿cómo?

Ángela.- que sí, que nos lo acaban de decir

Madre.- no te muevas, ahora mismo coge el coche tu padre y nos vamos para allá

Ángela.- mamá tranquila, que estamos con Satur

Madre.- dile a Satur que como te deje mover de ahí y te pase algo va a tener que hablar conmigo

Ángela.- tranquilízate, que tú enseguida alteras a toda la familia

Madre.- bueno, que esta tarde estamos ahí

Ángela.- vale adiós

          --Los tres escuchaban atónitos la conversación--.

Héctor.- ¿pero para qué llamas a tu madre?

Ángela.- ¿pero porqué no llamas tú a la tuya?

Héctor.- lo que me faltaba, Julia, tu madre, la mía y tú juntas. Yo me voy de casa

Ángela.- pues ya estás marchando

Satur.-  ja, ja, ja, y eso que era una buena noticia

Luis.- bueno yo me voy a ir yendo, que tengo cosas que hacer

Ángela.- gracias, muchas gracias

Satur.- enhorabuena pareja, ahora con la enfermera a hacer una analítica completa y dentro de quince días nos vemos

Luis.- recuerda, reposo absoluto y nada de excitarse, las discusiones para dentro de ocho meses

Héctor.- con lo que yo la quiero

Ángela.- anda pamplinas

     Cuando llegaron a la tienda, ya se había corrido la voz, Charo, la madre de Ángela, ya había llamado a Julia para ver si ella sabía algo.  Todo el personal de los negocios vecinos junto con Julia, esperaban a la puerta para felicitarlos.

  Aquello parecía un gallinero, una algarabía donde todo eran besos, abrazos y gritos de entusiasmo llamándola guapa.

    Por fin en casa los dos solos, sentados juntos en el sofá haciéndose a la idea, recordando aquella noche junto al lago cuando la brisa les hizo abrazarse y propició algo más.

     Entre caricias, callados, con el sonido de su respiración como música celestial quedaron dormidos.

                   ----Din-Don---.

Ángela.- ¿qué hora es?

Héctor.- las dos y cuarto

Ángela.- esa es Julia y la comida sin hacer

Héctor.- con lo a gusto que estábamos ahora

Ángela.- da igual, que nos invite ella a algún restaurante

Héctor.- voy, ya voy pesada

Julia.- ¿dónde está esa guapa? y bla, bla, bla,

Héctor.- para un poco maja

Ángela.- hemos pensado, que hoy nos invitas tú a comer

Julia.- vale, y a partir de mañana abro yo todos los días, voy a mirar para contratar a alguna chica y tú en casa como una reina

Ángela.- bueno tranquila que estoy embarazada no paralítica

Héctor.- perdona pero tiene razón, reposo absoluto

Ángela.- entre Julia, mi madre y tú, al final la que se va de casa soy yo

Héctor.- te has olvidado de la mía

Julia.- ¿va a venir Amparo?

Ángela.- fijo, aquí no va a faltar ni el gato del vecino

Héctor.- yo creo que lo mejor que podemos hacer, es irnos a comer, que luego yo me tengo que ir a la fábrica y tú a la tienda

Julia.- aprovecha esta tarde, que mañana te quito las llaves

 

     Cuando acabaron de comer, él se tuvo que ir directo al trabajo.  Ella y Julia, dando un corto paseo hasta la zapatería.

      A la noche, al llegar a casa todo estaba organizado, todos tenían voz y voto.   Víctor, el padre de ella y Héctor se acostarían en la habitación de invitados. Su hermana Carolina, dormiría en el sofá. A Enrique, su hermano, le había tocado pernoctar en la caravana.  Así que Ángela y su madre, estarían en la cama de matrimonio para cascar hasta cansarse.  Como si no les quedase tiempo.   En fin, cosas de ellas.

     Por la mañana, Víctor y Enrique, volverían al pueblo para atender el bar.  Carolina junto con Julia se encargaría de  la tienda de zapatos y  Charo haría de reinona de la casa al lado de su princesa.   A Héctor por su parte, más le valía buscarse algún hobby, algo que hacer para no estorbar en ese mundo de mujeres.

     Al día siguiente ya todo parecía estar algo más tranquilo cuando:

               Y de nuevo: --Din-Don--

Héctor.- ¿quién será ahora?

                  --din-don, din-don---

Héctor.- que ya voy

Amparo.- no te da vergüenza, me he tenido que enterar gracias a que me ha llamado Julia

Héctor.- mamá, pero si nos enteramos ayer

Ángela.- Amparo, que bien que estés aquí. Mi madre acaba de bajar al súper y ahora sube

Amparo.- hay mi Angelines, que al final me vas a hacer abuela

Ángela.- ¿qué tal Ernesto?

Amparo.- atendiendo el ganado, yo me he venido en autobús y luego viene él por la tarde

     Con las manos en la cabeza pasillo adelante Héctor iba resoplando:     Que no se queden, que no se queden.

     Las dos suegras juntas, cada una a cada cual más carácter, eso podía ser la batalla de Lepanto, y él, en medio del fuego cruzado.     Mejor ni imaginárselo.

Héctor.- cariño, bajo al garaje para hacer la cama de la caravana

Ángela.- vale, cuando lleguen mi hermana y Julia, te aviso para que subas a comer

Héctor.- me das un toque, bajo el móvil.   –por fin, un rato solo fuera de esa leonera.  Gracias a que hasta dentro de un mes no vuelvo de turno de noche. ¿Quién será capaz de dormir aquí por la mañana? y lo peor ¿quién las aguantará toda la tarde despierto?  –y, ¿si apago el móvil y me quedo tumbado en el garaje aunque sea sin comer hasta que sea la hora de irme a currar?   –bueno tendré que comer con las fieras para intentar controlar que no rompan los barrotes de ninguna jaula, aunque no las tengo todas conmigo.

    La comida pasó sin incidentes que reseñar, excepto alguna que otra puntada. Cosa normal entre suegras.




5 comentarios:

  1. Qué bella espera la de un hijo. ❤️

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  2. Emocionante . Todo sea para que cuiden a Ångela. De las neuras haber que pasa. Ojala y no la Line.jaja

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  3. Respuestas
    1. Son las suegras de ella y de él. La nuera e hija es Ángela

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