Se despertó con el cuerpo
entumecido. Tumbado en el suelo con
la espalda y las piernas estiradas, volvió a cerrar los ojos para recordar su
sueño. Alzó sus brazos para sentir en
sus manos la brisa de la mañana.
Entonces, en su sueño, se vio en un pequeño barco tirando las redes al
mar y posteriormente recogiéndolas con cuidado, para sacarlas llenas de peces.
Samuel.-
Abbud, Tayyeb
Tayyeb.-
¿Qué querer ahora?
Abbud.-
musaso, dejar dormir
-Se incorporó y acercó a sus hamacas -
Samuel.-
esto es importante, ¿hay redes en este barco?
Abbud.-
resucitado loco
Tayyeb.-
ja, ja, español no puede dormir bajo la luna, no acostumbrado
Samuel.-
va en serio, necesito saber si hay redes
Abbud.-vale,
vale ya despierto y llevo donde redes.
En la bodega había redes
grandes que se utilizaban para subir el cargamento a bordo cuando eran cajones
grandes o pesados.
Samuel.-
pero de estas redes no, de las de pesca
Abbud.-
tú pedir redes, yo enseñarte redes, ya está
Samuel.-
no me entiendes
Abbud.-
sí, sí entiendo. Tú loco y yo sueño. Arregla con esto
Samuel buscó por toda la bodega hasta que encontró algo parecido a lo
que necesitaba; una red enmarañada hecha de hilo fino de
cáñamo y un diámetro mediano.
En un cajón había bolas de
hierro y en un rincón un montón de cachos de corcho viejo.
Limpió el centro de la bodega y allí extendió la pequeña red.
Tenía que hacerse una lista de
lo que necesitaba para repararla y acondicionarla para uso. Sentado en su camastro, organizaba paso a
paso lo que hacer. De vez en cuando
recordaba el sueño. ¿Qué tendría que
ver ese pequeño barco y esas redes con su pasado?
Se fue al encuentro de Weza, tenía que
contárselo.
Samuel.-
hola, ¿estás ocupado?
Weza.-
sí, pero tampoco estoy haciendo nada que no pueda esperar.
Samuel.-
es que hoy he soñado
Weza.-
¿de nuevo las gaviotas?
Samuel.-
pero hoy eso no tiene importancia, lo bueno es lo que he soñado después.
-le contó lo ocurrido y lo que
había encontrado en la bodega-
Samuel.-
¿tú crees que estoy comenzando a lembrar?
Weza.-
puede ser ¿a ti te gusta el pescado
fresco?
Samuel.-
pues no mucho
Weza.-
da igual, si crees que lo puedes hacer, hazlo. Seguro que todos agradecerán comer
algún día algo que no sea en salazón. La pena es que no puedes pescar una vaca
para hacerla filetes
Samuel.-
pero que buchero eres.
Weza.-
tú pesca, pero algo que tenga buen lustre, no de esos pececillos que solo
tienen espinas.
Samuel.-
decidido, gracias, en unos días comerás peces recién pescados y el más grande
será para ti.

A ver qué nos depara Samuel.
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