Un súper pescado, subía dentro de
la red.
Un bicho aparatoso que con sus
movimientos balanceaba la nasa con brusquedad.
Weza.-
como me voy a poner. Aunque reviente,
no pienso dejar ni las aletas
Al abrir la red, cesaron los sonidos guturales del suave delfín. De los ojos de Weza, desapareció el ansia,
quedó callado y en cuclillas junto a él. Metió los brazos bajo su abdomen y tiró con fuerza para levantarlo.
Weza.-
lo que pesa el condenado. Vamos dejad de
mirar y echarme una mano
Tayyeb.-
¿tú vas a comer ese pez?
Weza.-
pero que bruto eres, es para devolverlo al mar
Samuel.-
tú sí que eres buena gente
Weza.-
cállate que estoy empezando a arrepentirme
Cayó de nuevo al agua y en vez de irse, se giró sobre si mismo sacando
la cabeza y emitiendo un sonido según se desplazaba hacia atrás, a modo de
despedida.
Enseguida llegó Patrick junto a Casio y Abbud para desescamar los
mejores ejemplares y así preparar la comida. Lo bueno de andar por distintos sitios
era que en cada lugar era una especie diferente y aunque Patrick ya tuviese preparada la
salsa, el modo de cocinarlos variaba en cada pesca.
Con los días la tripulación dejaba de mirar fijamente aquella bandera a
media asta y volvía a sus costumbres.
Reparados
todos los desperfectos causados, esperarían en mitad de la nada el encuentro
con un gran buque de bandera Argelina, era el Nuage Rouge, del que hacían
trasvase de combustible y agua potable, a cambio de una saca bien llena de
billetes.
La
operación debía ser algo habitual. Guzmán
daba la saca cerrada al capitán del buque y este ni miraba lo que había en ella,
eso quería decir que todo estaba bien hablado y cada uno confiaba en la
seriedad del otro.
Guzmán reclamó la presencia de Weza en
un extremo del barco y estuvieron hablando largo rato. Solo Weza y Guzmán, sabían de la
conversación mantenida entre ambos y al acuerdo resultante de ella.
Acabada la operación de trasvase, Weza se presentó con dos petates
llenos de ropa.
Weza.-
Samuel coge esto y pasa a ese barco
Samuel.-
¿Cómo?
Weza.-
que nos vamos a España
Guzmán, vestido con su mejor traje, galones en las hombreras y gorra de
capitán, apareció con un fajo de billetes en la mano.
Guzmán.-
tomar, con esto tendréis para los primeros gastos. Este barco se dirige a descargar al puerto de
Málaga. Allí os estará esperando un
señor que os proporcionará la documentación
legal a cambio de trabajar en su empresa por tres meses. Ese el precio
acordado, a partir de ese momento, ya podréis seguir vuestro camino. Administrar muy bien este dinero, es
importante que no tengáis que delinquir para comer y que tengáis mucha suerte.
Aquellos hombres de aspecto rudo, con la
mirada al suelo y las manos en la barbilla, intentaban disimular su tristeza. Con un
abrazo fueron despidiéndolos y en cada adiós, unas lágrimas mojaban sus
hombros.
abbud.-
musaso, se formal. Si entero que tú
portarte malo, despellejo vivo con estas manos.
Guzmán.-
bueno, ya está bien. Si necesitáis
nuestra ayuda, para lo que sea, tú sabrás ingeniártelas para localizarnos.
Los dos barcos, fueron poniendo mar de
por medio, una vez su vista no alcanzaba ver el Bahamas, bajaron a hablar con
el capitán que los estaba esperando.
Weza.-
buenas noches
Samuel.-
gracias por todo mi capitán
Capitán.-
no hace falta que me deis las gracias,
yo siempre, tarde o temprano me acabo cobrando los favores
Weza.-
Usted dirá
Capitán.-
sentaros. Antes de llegar a puerto tenemos que hacer que parezcáis personas y
no bucaneros. Buscar en vuestros petates una ropa decente, el resto se tirará
por la borda y tú quítate esos aros de las orejas
Weza.-
me los quitaré pero quiero conservarlos
Samuel.-
yo tampoco me desprenderé de este cinto
Capitán.-
los podéis seguir teniendo, pero eso sí, bien guardados. ¿Tenéis algún tatuaje o marca?
Samuel.-
yo no
Weza.-
yo tampoco, pero estos agujeros
Capitán.-
bueno, por suerte vais a España, un país donde últimamente hay gente muy rara y
está muy de moda el ponerse los hombres pendientes y accesorios de hierro en la
piel. Qué tontería.
Samuel.-
perdone que le pregunte ¿y ese señor que nos irá a buscar, a que se dedica?
Capitán.-
ni lo sé, ni me importa. Yo me limito
a cumplir el encargo de un amigo. Pero estaréis a salvo, Guzmán sabe donde
os manda y que os quede claro, no solo es un señor de palabra, Guzmán es un
buen amigo.
Samuel.-
de eso no tenemos ninguna duda
Capitán.-
pues lo dicho, venid por aquí que os digo cual es vuestro camarote y disfrutad
del viaje.

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