Espera a que llame de nuevo a tu puerta,
espera mi voz, diciendo te quiero.
Llegado el momento cayendo la tarde,
espera mis manos tocando tu pelo.
Espera mis labios, espera mis besos,
espera mis ojos como verso en flor.
Espera mi llanto oculto en el rostro,
por una sonrisa cargada de amor.
Reserva un suspiro para regalarme,
pañuelo de seda bordado de abril.
Espera que en mi alma se impregne tu aroma,
espera mi cielo, antes de partir.

Bellísimo, precioso, delicado, muy amoroso.
ResponderEliminarBellísima ofrenda de lo que en el lenguaje material es imposible obtener. Gracias por compartir felicidades poeta
ResponderEliminargraciñas victoria
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