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lunes, 31 de julio de 2017

Hermanos "41"


             En esa comida, las hijas tampoco debían de estar y esta vez al personal de servicio, se le había dado el día libre.      Las bandejas con los distintos alimentos estaban situadas en el centro y cada uno se serviría según le apeteciese.

      ¿Cómo empezar aquella conversación?    El tiempo transcurría y nadie pronunciaba una palabra.    Hasta  que inesperadamente, la señora de la casa se levanto y alzando su copa dijo:   .- ¡por Rogelio!

       Y antes de que a ninguno le diera tiempo a levantar la suya, la bebió de un trago y se marchó.

       -de nuevo se oyó la voz de la señora desde el fondo del pasillo-

       .- ¿podéis venir un momento?

   Los cuatro se dirigieron al encuentro de aquella voz.  Bajo la escalera, tras una puerta que parecía no existir, una habitación no muy grande, con las paredes llenas de fotos enmarcadas.

Señora.- entrad y sentaros donde podáis

             -Ella quedó de pie en el centro de aquel cuarto y D. Fernando apoyado en el marco de la puerta-

Señora.- este era Rogelio, (señalando una foto de un joven) Guzmán según vosotros.   Tal vez un ladrón, sí, pero un buen hombre.    Nunca utilizó un arma para ninguna de sus fechorías.    Si supierais…    A cuantas familias les quitó el hambre en su barrio, y cuántos niños, llevaban zapatos gracias a él, sin saberlo.

      Hasta su última hazaña, nadie conocía ni su nombre ni su rostro.       Las prisas, por volver al lado de su amor, le hicieron cometer el fatídico descuido y una cámara lo grabo de frente.

  Ese mismo mes iba a dejarlo todo por fin,  era el último golpe antes de su boda.

   Estaba pletórico de felicidad.     En la habitación de un pequeño hotelucho, su novia le acababa de comunicar que estaba embarazada, cuando la policía tiró la puerta abajo.   A él, solo le dio tiempo a saltar por la ventana y huir.

    Fue a casa de un buen amigo, compañero de correrías y le hizo prometer que la cuidaría a ella y a la criatura como si de su vida se tratase.        Cuando cogió el coche para ir a despedirse de sus padres,  antes de buscar un escondite seguro, varios agentes que le seguían el rastro lo acribillaron a balazos.   Tan solo le quedaron fuerzas para acelerar, llegar hasta el puerto y precipitarse con el coche al mar.

      La boda se celebró como en principio estaba previsto, pero Rogelio no pudo pronunciar el sí quiero.   En el altar lo sustituyó su mejor amigo.

         Al cabo de unos meses, llegaron noticias suyas y de sus intenciones:    Seguir brindando su mano a aquellos que por diversos motivos eran perseguidos por la justicia y no tenían sitio donde volver.

   Mucha gente, más de la que os pensáis, algunos incluso quitándose el pan de la boca, pusieron su granito de arena para comprar una chatarra de hierro que hasta hace poco tiempo fue su hogar.          “BAHAMAS”, el mismo nombre que tenía el hotelucho, donde su novia le dio la nueva noticia y el ultimo beso.

      Se dedicó a repartir, lo único que para trasportar le proporcionaron.     Creó una nueva familia, pero nunca, nunca jamás olvido la que tenía en tierra.    Por eso cada poco tiempo, aún a riesgo de que se localizase su situación,  enviaba algún mensaje por uno u otro medio.

      El único que no pintaba nada en aquel barco eras tú.  Sí, tú Samuel. 

     No podía permitir esa vida para ti y tú mismo  diste el argumento para alejarte de ese cascarón lleno de truhanes.   No quería dejarte solo y por eso decidió que te acompañase el mejor de sus hombres.

     Ya conocéis la historia y a sus protagonistas. Pero por favor seguir callados.   Su buen amigo creo también tiene algo que deciros.

Samuel.- entonces Sus…

  --la señora, tapó sus labios con el dedo para que callase, al tiempo que asentía con la cabeza, y luego se marchó, sin esperar a oír la propuesta que a continuación tenía que hacerles D. Fernando-

Fernando.- ha expirado el plazo de tres meses acordado.

    A mi esposa y a mí, nos encantaría que siguieseis con nosotros, pero debéis saber que  que nunca tuve nada que ver con el  “tráfico”  que realizaba Guzmán en su barco, ni conocía sus contactos.   En tierra mi negocio tampoco es demasiado limpio.     Yo ni vendo ni compro.   Solo hago figuración, provocando una serie de transacciones de banco a banco con unos conceptos ficticios y que solo sirven como lavadora al dinero de los poderosos.

          Vuestra oficina es lo único legal y creo que con un poco de imaginación de ella podríais vivir holgadamente los tres.  Yo únicamente me limitaré a proporcionaros los nombres de posibles clientes potenciales.    Personas a las que no les importa pagar una buena cantidad de dinero  por cualquier información bien gestionada y una vez se conoce a los que quieren desprenderse de algo o quieren comprar ocasiones, solo hay que cruzarlos entre ellos, quedando un porcentaje a quien está entre ambos.

    --La señora abrió los ojos, para ver sus caras—

Señora.- tranquilos no hay prisa, lo podéis pensar con tranquilidad.  Yo estaría encantada

Fernando.- Ricardo, mañana llevaremos a estos dos al aeropuerto, se van de viaje una semana  y luego a su regreso,  en el plazo de tiempo que queráis, tras hablarlo entre los tres con calma, ya me daréis la respuesta.

           ---- Tras eso, las bocas quedaron mudas---

 

        Antes de subir al avión, D. Frenando les entregó un sobre en el que había un mapa.  En él, marcada con una cruz, una aldea marinera en la costa gallega, según la información que había podido recabar en el viaje realizado junto a su esposa.       Allí se deberían dirigir.

    Viaje en avión, un autobús, otro autobús y al fin llegaron a su destino.

 

      Nada más encontrarse de frente a un puentecillo que cruzaba el riachuelo, Samuel lo reconoció al instante.

     Era como si todo hubiese ocurrido ayer.   Se tuvo que sentar medio mareado en el pequeño muro de piedra para respirar profundamente.

            Con paso firme y sin ninguna duda, se dirigió hacia la casa que lo había visto nacer.      Llamó a la puerta y una señora encorvada de pocas carnes, lustre pobre y con la cara surcada por dobleces de la desgracia, le abrió con brío.

 Asunción.- ¡no compro nada!

Samuel.- pero madre, que soy yo

 Ella se quedó muda, parada, lo miró de arriba-abajo

Asunción.-  No, señor no me hagas esto

       Temiendo  que solo fuera una mera ilusión, estiró su temblorosa mano hasta tocar su cara.   Bajó la cabeza, respiró hondo y en segundos, sin previo aviso,  enderezó la espalda y le soltó una sonora bofetada.

Asunción.-  ¿Dónde has estado? A ver, ¿tú que te has creído? ¡Pasa que te vas a enterar!

            Acto seguido, se abalanzó sobre él abrazándolo y besándolo.   Él, le echó una mano por la espalda y otra a las corvas de sus piernas, y en brazos, la llevó para depositarla en su vieja butaca junto a la ventana.

Asunción.- ay hijo mío, estás vivo. Todos los amaneceres, asomada a esta ventana, esperando con paciencia tu regreso.   Decían que estaba loca, pero algo me decía que algún día aparecerías, y te volvería a ver en esta tierra, y no en el cielo.

Samuel.- ¡que despiste! Espere madre

       Samuel salió corriendo a la calle.      Weza sentado en una piedra esperaba paciente pensando en que a partir de ese momento, ya nada sería lo mismo.

Samuel.- vamos hermano, pasa, tienes que conocer a nuestra madre

    Esas palabras le llenaron sus grandes ojos de lágrimas.   Tras frotárselos y tragar saliva, se levantó  para entrar

Samuel.-  mire madre, este es mi hermano, su hijo

           Ella se acercó y lo abrazó por la cintura apoyando la cara en su pecho.  Cerró los ojos para poder escuchar la nobleza de los latidos de su gran corazón.   Luego alzó la mirada y con una sonrisa de satisfacción, lo miró a los ojos.

Weza.- ¿la puedo llamar Madre?

Asunción.- ¿pues como me piensas llamar si no?  Vamos, vamos, sentaros hijos míos que tendréis hambre.

         Enseguida sacó una hogaza de pan y un buen cacho de longaniza.

Asunción.- ya veis que cosas.  La mar me robó a mi padre, años más tarde a mi marido;  hasta el fondo del alma me robó, y ahora en compensación, por fin me ha regalado algo.    Un nuevo hijo, grandote y oscuro.

 

          -Tras unos segundos de silencio replicó en voz baja-

 

                .- PERO QUE FEO ERES JODÍO.

 

 

 


 

---------- FIN ------

 

Boceto terminado en: 31 de Julio de 2017

N.º de registro: 8lUkkZUx-2021-06-29T11:57:27.743



3 comentarios:

  1. Ya he terminado de leer lo que has escrito. Me he entusiasmado y lo leí de una , bueno es mi ansiedad y entusiasmo de leer el desenlace. La verdad que me ha entretenido conocer la cotidianidad de una embarcación como el Bahamas, y esos negocios non-santos que en nada difieren de la realidad actual, las empresas fantasmas donde se lava dinero mal habido del narcotráfico y tráfico de armas. Tu historia es emotiva,realista , dinámica, e interactiva .. ficción y realidad se entrelazan en la trama , un esperado y deseado final, por lo menos para mi . Enhorabuena ! Gracias ! Abrazo de luz

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  2. Lo fui publicando en cachitos demasiado cortos, pero, para eso está la opción de leerlos de seguido,,, ja, ja, ja,

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  3. Hay días que no puedo leer nada por falta de tiempo. Prefiero leer toda la historia sin perderme detalle, cuando dispongo de tiempo. Es un muy buen relato Carlos y te felicito amigo !!

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