lunes, 23 de julio de 2018

Peregrino





     Cuando vuelva a amanecer
cubriré mi rostro amargo
con un disfraz de payaso.
    Y allí donde habite el llanto
realizaré mi parodia
envuelta por dulce brisa,
para en la cara de un niño
dibujar una sonrisa.


    Cuando llegue la mañana
llevaré mi hambre lejos.
    Allá donde el alimento
escasea hasta en los sueños.
   Y con mis manos gastadas
haré surcos en la tierra,
para llevar a sus bocas
un grano de la cosecha.


    Cuando el sol salga de nuevo
mi sed dejaré brotar
en las dunas del desierto.
   Y un arroyo de agua clara
un oasis formará,
donde refrescar sus alas
los ángeles al viajar.


    Cuando el día nos abrace
me convertiré en poemas
para un libro regalar.
   Y repartir por el mundo
dulzura, amor y paz.
  Ilusiones, fantasías,
palabras para soñar.
    Compromiso sin fronteras
y algo de felicidad.


       Cuando termine mi sueño,
seguiré siendo quien soy.
    Y regalaré mil besos
a los que tengo a mi lado,
los dueños del nuevo día,
aquí,  donde siempre ha estado.





Tarjeta 45


sábado, 21 de julio de 2018

Cuando llegue






Se acercará la paloma
para comer de mi mano
en esa palma vacía,
donde unas migas de pan
esperan la recompensa
de caricias y alegrías.


Los nudillos quebradizos
impedirán mi deseo
de plasmar los pensamientos
en cortos y bellos versos.


Las pupilas de los ojos
con la lucidez perdida
mirarán al horizonte
viendo sus últimos días.


Dará su final latido
el corazón somnoliento
antes de decir adiós
gastando el último aliento.


Recuerda que en este mundo.
Tú, habitaste en mi alma
y me ayudaste a vivir.
Ahora que llega la hora…
… No he de renegar de ti.