lunes, 28 de octubre de 2013

Paciencia


     .- ya está ahí el pesado de todas las tardes

.- ¿quién?

     .-ese de la cazadora marrón

 .-está solo mirando el escaparate

     .-ya verás, ahora entra, se sienta y espera

 .- ¿pero que espera?

     .-tranquilo, mira ya entra

          Efectivamente, entró y se sentó tranquilo en una mesa mirando el televisor.

      .- ¿desea usted tomar algo?

         .-estoy esperando

      .- no te digo, siempre lo mismo luego se pone a preguntar a ver si alguien  lo invita, pero hoy la tiene clara

.-deja, a ver que hace

           A los pocos minutos se levantó de la silla y se dirigió hasta la esquina de la barra, donde estaban hablando el camarero y el único cliente.

         .-perdone que interrumpa su conversación. Señor, ¿le importaría invitarme a un café?

.-me lo tendré que pensar

            .-gracias.  –y se volvió a su mesa a seguir esperando

      .-no te digo, pues así una tarde sí y otra también. Se ha  librado estos días por no armar bronca delante de los pocos clientes que había, pero como hoy me toque los pies, lo saco a la calle de un empujón

.-lo voy a invitar a un café

       .-no me jodas, lo que me faltaba

          El tiempo pasaba y el señor allí seguía

       .-bueno ¿quiere tomar algo? 

            .-ya le he dicho que un momento, que estoy esperando

.- ¿pero qué está esperando?

            .-pues a que usted se lo piense o a que venga alguien que me invite

      .-mira, ya me tienes arto. Levanta y largaré, no me hagas salir

.-pues si que tiene una ostia en todo el morro

      .-por favor se lo pido, que tengo la tarde muy tranquila

               .-un momento que ya me voy, es solo un momento

       .-ni un momento ni leches. que se levante

.-bueno, déjalo un momento

       .-me está poniendo del hígado

.- ¿y se lo invito al café?

       .- ¿y si os vais los dos a la calle?

.- tampoco se va a perder tanto por un café

        .-ya, pero al que le toca luego aguantarlo todas las tardes, es a mí

.- caballero. ¿y si lo invito, que recibo yo a cambio?

         .-ya la hemos liado

                .-las gracias, por supuesto

.- ¿pero no tiene dinero para un café?

               .-sí, claro que tengo dinero y para dos

      .-tócate los cojones, por favor márchese

               .-perdone pero si el señor me pregunta, yo le respondo

.-no te alteres, que no pasa nada

       .-joder, no le des carrete

                .- ¿entonces qué?

.-ponle un café al caballero

      .-a ver quien se la lleva, tu o él

               .- ¿le importaría ponerme un café con leche en vaso? Lo paga este señor

      .-me cago en la leche, por no discutir, lo que hay que aguantar

.-una pregunta si no le importa

              .-no, dispare

.-¿a qué se dedica usted?

              .-soy perito de urbanismo

.-y ahora, con la crisis en paro

               .-no, tengo el puesto fijo en la diputación

        .-se traga la taza como me haga salir

.-ss. Déjalo

                .- ¿y usted?

.-tengo un negocio aquí al lado

              .-pues si algún día le hace falta algo, pregunte por D. Andrés y allí estoy para lo que pueda ayudarle

.-lo siento pero no entiendo nada

        .-normal, ni yo

               .-es sencillo.  Llevo una semana a ver si alguien me invita a un café y solo usted ha accedido a invitarme

.-comprenderá usted, que no se le ve necesitado

                .-o sea, que para ser pobre, primero hay que ir hecho un andrajoso.  Hay mucha gente en situación precaria por causa de lo que estamos pasando y siguen yendo bien afeitados y vestidos

.-si claro

               .-imagínese, una persona sin afeitar y con la ropa sucia buscando trabajo

.-no se encuentra ni con carrera

        .-perdone mi genio, pero ya se estaba poniendo usted un poco pesado

               .-claro que lo entiendo, demasiada paciencia ha tenido.  Pero por otra parte, yo nunca le he faltado al respeto

        .-bueno, pero ya sonaba a tomadura de pelo

.-hombre, eso tendrá que reconocer que sí

                .-si lo que quiere es que le pida disculpas, desde luego que se las pido

          .-de acuerdo pero ¿porqué?

                .-una experiencia como otra cualquiera

.-pues esta le ha podido costar un disgusto

         .-y que lo digas,  he estado a punto de salir

                .-algo habría hecho para evitar llegar a mayores

.- bueno encantado de conocerlo, me tengo que ir a abrir. –cóbrame los cafés

                .-por favor no le cobre, que ya los pago yo

.-pero la cuestión era que alguien lo invitase

                 .-claro, pero no le voy a dejar pagar. Con su gesto ya ha puesto bastante

.-pues muchas gracias. Normalmente todas las tardes tomo algo antes de abrir, el próximo día que pase por aquí me toca pagar a mí

                   .-de acuerdo. Volveré

      .-vale pero a tomar algo

                 .-claro hombre claro

.-hasta luego

               .-espere, que le acompaño para saber cuál es su negocio

.-vamos, está aquí al lado

                .-adiós, y gracias por su paciencia

        .-adiós

sábado, 26 de octubre de 2013

Tomás, aquí NO


Santo Tomás, de  aquí NO
   Ese individuo que se autoproclamaba anticlerical y siempre abiertamente en desacuerdo con las acciones que se pudieran realizar en nombre de  de cualquier símbolo o creencia religiosa, tumbado en la cama, miraba atento a esa ventana, la pantalla del televisor.
 
 
      Un joven con alzacuellos, se dirigía a los televidentes con voz serena y los antebrazos apoyados en la mesa, como protegiendo el micrófono.
     Era la reposición de un fragmento del programa que salía a antena hace años, en blanco y negro, todas las noches antes de la carta de ajuste en televisión española. Cuando solo había dos cadenas.
     La segunda se emitía en UHF, solo para familias pudientes que instalaban su nueva, pequeñita y brillante antena en el tejado.
     Ese joven sacerdote, tenía un gran poder de convicción, su normalidad hacía creíble la exposición de su discurso anticuado, aunque en el momento de su grabación pudiera ser un debate de actualidad en la sociedad de aquel entonces, o simplemente fuera una charla adoctrinadora sobre la acción de las misiones evangelizadoras a golpe de cruz, en distintas partes del mundo.
     Sin imágenes, sin cifras, con escuetas palabras el discurso iba calando en la conciencia de Tomás.   No podía dar crédito a lo que estaba sucediendo, estaba convencido de que aquello que oía, era la verdad absoluta, todas las vilezas realizadas en nombre del evangelio le parecían  mostrarse  justificadas, como si estuviese en un trance hipnótico.
      Esta reposición, solo duró unos minutos antes de que el moderador del programa diese continuidad al debate coloquio que él hasta ese momento había seguido con atención. 
     Un puente parecía haberlo unido a aquel sacerdote.  Los contertulios seguían discutiendo posturas distintas de opinión, pero recostado en su almohada no los veía ni escuchaba, en su mente seguía resonando la voz limpia y  templada junto a la imagen clara de la escena anterior.
     Se dejó llevar por Morfeo a un tiempo remoto para soñar que estaba en una pequeña aldea de un lugar lejano. Su misión era paliar el hambre y las enfermedades de aquellos niños, cuyo único pecado cometido en sus vidas era haber nacido en otro continente, con distinto color de piel y sobre todo pobres, pobres e infelices. O tal vez no lo eran hasta que llegaron los seres pálidos, que portaban la cruz como empuñadura de su espada.
       El alba se aproximaba. Se sentía satisfecho con la labor que había estado realizando, pero había un gran problema, tan solo les daba amor, comida y medicinas.
         No les enseñaba a persignarse ni rezar, no les exigía como contraprestación la aceptación de una doctrina y les enseñaba a sumar y restar en su dialecto aunque fuera  con los dedos, pero no a leer las sagradas escrituras. La vida y el futuro de esos niños para él, era más importante que la palabra de dios.
     Le montaron en un barco de regreso a casa, nadie salió a despedirlo, la gente de hábito se había asegurado de  ensuciar su nombre ante todo el poblado, cubriendo su persona de deshonra, culpabilizándolo de hechos solo producto de la naturaleza.  La incultura y la superstición se habían encargado de hacer el resto.
    Y despertó decepcionado pero satisfecho, sabiendo que durante toda la noche se había esforzado, consiguiendo seguir siendo un solidario borreguito blanco, aún estando cerca de aquel rebaño oscuro, formado por carneros bien alimentados con alzacuellos, cuya mentalidad mugrosa seguía ensuciando y corrompiendo todo lo que por desgracia se encontraban a su paso, siguiendo la senda marcada con sangre por los conquistadores.

martes, 22 de octubre de 2013

Fuliginosa silueta

 
       Dejemos en paz a los que ya no están aunque siempre los recordemos y contemos un capítulo de una historia que me contó hace años alguien que aún debe seguir por aquí dando guerra.
 
    Las circunstancias de la vía, hicieron que el coche se saliese de la calzada.  Llovía torrencialmente, se aproximaba una curva justo en un cambio de rasante. El que la puerta se abriera al impactar y la ausencia del uso del cinturón, hizo que el ocupante saliese catapultado del habitáculo, rodando por el firme hasta la verde cuneta, donde una valla de alambrera metálica lo esperaba para detener su carrera hacia el abismo.
       La lluvia cayendo sobre su piel desnuda le hacía quedar inmóvil, asustado sabiendo que su ropa estaba destrozada por el roce contra el asfalto.   Una cascada de imágenes impactantes vino a su mente llenándolo de terror, mientras su voz agrietada intentaba gritar.-auxilio.   Los parpados se fueron cerrando en su empapado rostro y la consciencia se diluyó en el aire.
    Le pareció notar que alguien lo cubría con una manta, una sensación tan tenue que habría pasado inadvertida de no ser su último recuerdo.
    El teléfono sonó en casa de sus padres.  La suerte estaba echada. Las posibilidades eran ninguna y en cualquier caso si el resultado era positivo, sería peor que el propio problema.
    La obligación era intentarlo. Que incongruencia, reconstruir lo dañado y coserlo con el único fin de enterrarlo de una pieza.
     Ajeno a lo que ocurría, sumido en un coma profundo e irreversible, se dedicaba a pasear por la UVI de aquel hospital.  Había distintas siluetas, no siempre las mismas, excepto una, que siempre en la oscuridad esperaba paciente a que a alguien le llegase la hora de acompañarlo. Aquel que lo acompañaba, jamás regresaba.  Otros con más suerte, regresaban a su cuerpo y dejaban de deambular por aquel largo pasillo.
    Su cuerpo dormido, rodeado de cables, tubos, sueros y aparatos, se iba debilitando día a día, haciendo que la esperanza se fuese difuminando en los suyos.
     A cierta hora, de la jornada veintiuno, aquella sombra se volvió luminosa.-Ven.    Él no sentía temor en acercarse, era como si estuviese esperando su llamada. La luz se convirtió en él mismo y le pidió que lo acompañase cogiéndole la mano.
     En una fracción de segundo, le dio tiempo a pensar en su familia y su sufrimiento, en su novia a la que tanto quería, en su profesión, por la que lo había dado y dejado todo. Nada de eso importaba, su relajación era extrema, su sensación de paz era tal que nada podía ser tan importante como para perderla.
     En la ladera de un cerro pedregoso con el suelo lleno de aliagas rebosantes de flores amarillas, caminaban juntos hacia su cima sin mediar palabra.
   Algo que parecía insignificante comparándolo con el resto, le hizo detener su caminar.  Tenía algo que resolver, algo que pondría en cuestión la palabra de su padre, alteraría el modo en que él quería ser recordado y los objetos que querría que su familia conservase de él.
     Podía acuñar la palabra fin o seguir escribiendo su historia.  Podía sugerir un epitafio o comenzar un nuevo capítulo que modificase el desenlace.
    Ese día, abrió un instante los ojos e hizo fuerza par que en sus pulmones entrase de nuevo una bocanada de aire fresco.
   A partir de entonces, se dedicó a succionar toda la energía posible a todos aquellos que se acercaban para cuidarlo o de visita, intentando coger sus manos para tener contacto físico.
     Tras varias recaídas, poco a poco se fue sintiendo más aferrado a la vida. Pasados los cuarenta días, miró al lado de su cama, por fin la sombra había desaparecido.  Había pasado todo ese tiempo sin dolor, sin una percepción fiel de la realidad que le rodeaba. Las cicatrices del cuerpo estaban curadas, las mentales estaban a punto de empezar a iniciarse y las del alma, creaban un envoltorio de tranquilidad que le aseguraba el despegue hacia un nuevo y fructífero viaje.
    Pensaba: A partir de ahora, cambiaré esto y lo otro, seré así o asá.  Pero nada cambió, siguió siendo él, el mismo ser lleno de defectos y escaso en virtudes, rebosante de sueños y falto de realidades, siguió dando su apoyo a todos sin esperar nada a cambio, prestándole importancia a nada para estar a gusto con todo.
     Junto a su cabecera, su padre.  Cuantas cosas que contar y cuantas que callar, cuantas interioridades que ambos con el tiempo conocerían a través de terceras personas.  Los dos sin saberlo con sus decisiones, habían conseguido burlarse del destino.
      Me imagino que hoy en día, en sus sueños aún sigue viendo como esa fuliginosa silueta se aleja de su lado, para buscar en otro lugar quien quiera acompañarle.
    La próxima vez que le invite a acompañarlo, ¿cuál será su reacción?, nadie lo sabe. Seguro que prefiere pensar que aceptará su invitación sin miedo, sin nada pendiente y esta vez se irá hablando con él, caminando cerro arriba, dándole las gracias por ciertas cosas y reprochándole otras, que estos nuevos capítulos le han brindado.

 

lunes, 21 de octubre de 2013

La ultima estacón


    Como creer en el destino. No puedo. Me niego a pensar que todo está escrito.
     Cambiaría mi vida por completo. Pasaría de creer en un ser bondadoso, impotente ante nuestros actos, lleno de amor, el que tal vez yo me he fabricado con respecto a mis  miedos, necesidades y expectativas.  
      Se convertiría en un “dios” abominable, déspota y prepotente que me haría renegar de todo, incluso de mis experiencias y por su puesto de mi conciencia.
      No tendría razón de existir la fe, la caridad ni la esperanza de luchar por algo más justo para todos nosotros y nuestra descendencia.  
     Me convertiría en asesino, empresario sin escrúpulos, traficante de seres humanos, incluso en político, cualquier actividad que me reportase unos ingresos altos y una calidad de vida a los míos, sin que nada más importase, ni tan siquiera yo.
     Tendría al culpable perfecto frente a frente en mi reválida. El escriba que todo lo puede y que plasmó esos actos en el pergamino sagrado de todos los tiempos.
     Quizás esto provocaría que en mi próxima vida (si es que la hay) como morada, como cuerpo, me tocase ser una hermanita de la caridad “de las buenas”.  Pero me revelaría igualmente.  Vez tras vez, hasta que al supremo no le quedase más opción que mandar mi alma al confinamiento perpetuo en el reino de Satanás.
   Allí, tan solo allí, en mi última estación, descansaría en paz, sabiendo que mis actos eran solo míos.
    Tal vez el destino exista y yo esté predestinado para coger con pulso firme la pluma y redactar otras vidas.
    Solo así, tendría la oportunidad de volcar el tintero sobre los pergaminos, para que las almas al fin fueran libres de escoger su camino.

jueves, 17 de octubre de 2013

Top Secret


 

Metodología para aplicar a los posibles aspirantes
a un puesto en la empresa mediante el plan renove.
Adiestramiento del personal

ENTREVISTA modelo - 3

     .-buenos días
.-siéntese
     .-he recibido una carta para que me presente aquí para una entrevista de trabajo
.-a sí. Le comunico que esta entrevista será grabada, para su posterior visualización por el encargado de personal
     .- ¿y no podría hablar con él directamente?
.-no sin pasar antes el examen psicológico
      .-pues cuando quiera
.- ¿apellidos y nombre?
    .-Sánchez Azuaga Marcos
.-Sánchez, Sánchez, Sánchez, Azuaga Marcos. Si, aquí está su expediente. Muy bien, empecemos.  –su último trabajo fue en  cadena de montaje de la multinacional........
   .-correcto
.- esta tiene en el mundo cuarenta plantas. En la de aquí trabajaban 650 operarios. Reestructuraron la plantilla y despidieron a 45, entre los que se hallaba usted
     .-sí, así es
.-examínelo fríamente. ¿Qué error cometió para ser uno de los 45 elegidos entre los 650?
     .- no sé
.-eso no es una respuesta. Piense
     .- ¿tal vez?
.- ¿qué?
    .-formé parte del comité de empresa hace años
.-o sea, que fue uno de los que organizó el paro de diez dias que se produjo en 2008
    .- ¿sí pero?
.-piense, eso por sí solo no puede ser motivo suficiente
    .-unos meses antes de la reestructuración, me ausente tres días del trabajo por motivos familiares. Pero avisé y  estaban justificados en el convenio. Operaron a mi padre
.-convenio; en una cadena todos y cada uno de los eslabones son necesarios
    .-pero pusieron un sustituto
.-a ver, un momento. Sí Ramírez, el cual por si le interesa, lleva tres años cubriendo bajas,  el cual está en los puestos prioritarios para entrar en la plantilla en cuanto se produzca alguna jubilación.  Según mis datos en un par de meses
    .- ¿y si lo tiene ahí todo apuntado para que me pregunta?
.-porque es usted, quien debe darse cuenta de los posibles errores que ha podido cometer
     .-bueno vale
.-que me dice de las horas extraordinarias
     .-dejé de hacerlas
.- ¿ya no le hacía falta el dinero?
      .-bueno, fue cuando mi mujer se puso a trabajar y en la empresa rebajaron su retribución a menos de la mitad
.-entiendo, qué cuando a usted le interesaba, no había problema en que la empresa le echase una mano en la economía familiar, pero cuando había que echar una mano a la empresa, entonces ya no interesaba
    .-no era obligatorio hacerlas
.-eso se llama falta de cooperación
     .-estaban fuera de mi horario laboral
.-eran horas a bajo coste, para incrementar la producción de la planta y lograr ser más competitivos en el mercado
     .-bueno, mejor cambiamos de tema
 
           Empezó a tutearlo para poner la cosas en su sitio.
 .-Luego te fuiste al paro y te acomodaste a la prestación
    .- ¿y qué más podía hacer?
.-cuando se te terminó, pediste la ayuda y se te denegó
    .-si, por considerar que no tenia cargas familiares
.-pero tienes dos coches
    .- el coche de mi mujer está como nuevo, pero por la matricula no me darían más de dos mil euros
.- ¿y el tuyo?
   .-no, el mío no, es me costó muy caro y según está el mercado no sacaría por el más de cinco mil
.-quiero entender, que le pides al estado una ayuda para subsistir de cuatrocientos euros al mes, con una duración de seis meses.  Cuando si echamos cuentas, dos mil más cinco mil, más el ahorro en gasolina, seguros e impuestos de rodaje, contarías con diez mil euros equivalentes a dos años de ayuda, sin contar con las dos plazas de garaje que valen un dinero.   Otro error, piensas en ti antes que en tu país
    .- ¿qué pasa que los parados nos tenemos que morir de asco?
.-esa es tu opinión, yo solo estoy leyendo tu expediente para que reflexiones sobre los errores que has podido cometer y sus consecuencias a futuro
    .-ahora me culpará de que esté por las nubes la prima de riesgo
.-yo no estoy culpando a nadie, me limito a hacer una evaluación de la vida laboral y utilización de recursos propios.
     .-bien, bien, sigamos a ver que sale ahora
.- ¿su mujer sigue trabajando?
     .- sí, le han ampliado la jornada a cuarenta y cuatro horas y le han reducido el sueldo en un veinte por ciento, ahora cobra seiscientos veinticinco euros al mes, pero nos han avisado que en breve nos llegará el embargo parcial de la nómina
.-pero ella sigue en su puesto, seguro que cuando las cosas mejoren, la empresa se lo reconocerá y vera por bien invertido el esfuerzo que ahora está haciendo.
     .-esperemos
 
 
.- otra cuestión:    El bloque donde vive, consta de cinco plantas con cuatro viviendas en cada una.  Todas excepto los bajos  B y C, se adquirieron en el mismo espacio de tiempo y  financió sus hipotecas la misma entidad bancaria.   En el edificio a día de hoy, según la entidad, hay seis propietarios en su misma situación de morosidad.  Usted fue el último en dejar de pagar,  sin embargo está el primero de la lista para ejecutar el desahucio.    ¿Qué explicación le da a esta circunstancia?
    .- yo fui a hablar con ellos para que me aplazasen los pagos
.-pero antes contrató a un abogado, que le cobró una minuta con la cual podía haber hecho frente a un par de meses de intereses de demora.  Si hubiese ido a hablar directamente con el director mostrando su buena fe, él le habría propuesto el que durante el tiempo necesario, hasta que se regularizase su situación laboral, siguiese pagando los intereses creados por la falta de pago.
     .-pero los intereses, eran tanto como la letra mensual
.- al no tener intereses atrasados, se podría haber  negociado la dación en pago y la resolución del desalojo se podría haber retrasado considerablemente.  De todas formas, se le puede presentar una gran oportunidad, a nuestros trabajadores le concedemos un hipotecario a varios años a descontar de la nómina, el interés reconozco que es un poco alto, pero pueden conservar su vivienda mientras permanezcan en la empresa, a no ser que sean despedidos por falta de trabajo o producción, de eso no está libre ninguna factoría. En ese caso, el finiquito serviría para cubrir los intereses de impago si se produjese hasta una nueva regularización de su estado laboral.    Bueno pues hemos acabado la entrevista, espero que haya sacado algo de provecho de ella
    .-si que esto son lentejas, si quieres las comes y se no las dejas
.-Veo poco probable que coincida con el perfil de empleado que estamos buscando.  Pero si cambia de aptitud en el mes que se marca de plazo para la entrevista con nuestro jefe de personal, tal vez tenga la posibilidad de que su expediente no vaya directamente a la papelera
   .-o sea, que sigo en el paro
.-ahora tiene la oportunidad de adaptarse al perfil que hoy necesitamos y hacer borrón y cuenta nueva.  Reflexione, piénselo, es joven, ahora es el momento, aún está en su mano cambiar su futuro.

miércoles, 16 de octubre de 2013

SECUELAS

    Como cada mañana, aquella pareja de estudiantes entraba en aquel bar a tomar un café antes de dirigirse al edificio de la universidad donde estudiaban.
    Sus bolsillos estaban repletos de ilusiones y libertad,  por siete u ocho monedas y la llave del piso que compartían con otras dos estudiantes.
     Su única preocupación eran las asignaturas, bastante trabajo les costaba a sus padres el que ellos pudieran hacer una carrera en la capital.  La nota media a final de curso, suponía para ellos la oportunidad de seguir con una beca, sin la cual sería imposible continuar.
      En sus mentes no había sitio para la política, ni para disputas regionales, ni para charlas independentistas.  Tan solo pretendían terminar sus estudios y labrarse un futuro, a poder ser allí en su tierra, en la tierra de sus padres y de sus abuelos.  En aquella tierra en la que se sentían orgullosos de haber nacido, a la que respetaban y por la que querían seguir trabajando para elevar el bienestar de sus gentes.
      Antes de llegar a verse el fondo de la taza, una bola de fuego irrumpió en el local, al tiempo que un ruido infernal hacia sangrar sus oídos.
     La onda expansiva de aquel artefacto los dejo sumidos en un sueño por tiempo indeterminado.  A su alrededor un par de cadáveres que como ellos teñían el suelo de sangre. Los heridos que podían moverse, intentaban ayudar a aquellos que habían quedado sepultados parcialmente, atrapados por los cascotes y escombros.  Otros, presos del pánico,  huían desesperados hacia la calle mezclando sus gritos de auxilio con las ensordecedoras sirenas de policía, ambulancias y bomberos.
      En un segundo todos sus sueños se convirtieron en cenizas.  Cuando salieron del hospital, habían pasado de ser estudiantes modélicos a parapléjicos desahuciados por las gentes de su pueblo.  Se habían convertido en víctimas del terrorismo, opositores sin voz de quien los habían mutilado en nombre de aquellos que bajo su ventana gritaban libertad al tiempo que llenaban su fachada con pintadas de traidor y hacían ondear las banderas de aquella tierra tan suya como de ellos.
     Sus familias se vieron obligadas por la presión y las amenazas a emigrar a otro lugar. Ahora ya, ni siquiera se verían con sus ojos vidriosos mientras con gestos intentaban decirse te quiero.  Eso, cuando sus madres se atrevían a darles un paseo por la acera en su silla de ruedas y les ayudaban a cogerse de la mano para avanzar unos metros juntos.
     En un lugar extraño, sin conocidos, sin nadie, sin la posibilidad de autonomía suficiente para poder manejar un ordenador, sin poder gastar el tiempo en seguir estudiando, sin poderse comunicar con la persona amada.  Qué triste, que incomprensión, que difícil adaptarse a no ser nada y seguir queriendo serlo todo.
     La desolación y la impotencia, se fueron convirtiendo en apatía por la vida. Las lagrimas de amor, en gotas de veneno y el recuerdo de los tiempos felices en odio a su persona y a su vida.
     Tras largos años de espera, el tener que recordar aquel momento y enfrentarse de nuevo a la crueldad que habían vivido, les dio la oportunidad de reencontrarse de nuevo. Esta vez en la audiencia, para asistir al juicio de quienes habían perpetrado tan brutal atentado.
    El verse allí, uno junto al otro de nuevo, apretando los dientes para conseguir mover el brazo con la sola intención que cogerse las manos, hizo que de nuevo reviviese su amor por ellos mismos y las ansias de intentarlo de nuevo.
    Junto a ellos sus padres desconsolados y llenos de rabia frente a la mirada desafiante y sonrisa burlesca de los........ Qué coño. Asesinos.
      Los familiares, abogados, fiscales, incluso el juez, todos creían saber lo que ellos pensaban, lo que habían sentido, lo que solicitaban de aquella corte suprema.  No tenían ni idea.  Hablaban de indemnizaciones, de años de cárcel, del posible arrepentimiento como paliativo de la condena.
      Ellos, solo querían estar juntos, poderse ver, quererse con toda el alma, que se les internase en el mismo centro y así no separarse jamás.   El resto eran cosas que solo le importaban a esos miembros de la sociedad que se valen por sí mismos, que pueden hablar, discutir, poner excusas donde no existen razones. 
     No pudieron expresar su opinión, aunque hubiesen querido intentarlo, tampoco nadie les dio la oportunidad de gesticular su deseo.  Cada uno volvió a su casa, sus vidas se fueron apagando poco a poco. Murieron al tiempo, debido según el dictamen médico, a las secuelas derivadas del atentado.  Y tenían razón, pero jamás pudieron determinar cuáles eran dichas secuelas.
     Ni el rugido fiero de un gran trueno, ni el escalofriante resplandor del rayo que lo precede cruzando el cielo con violencia, podrá volver a separarlos.
    

martes, 15 de octubre de 2013

Útimamente


   Pues sí.  En estos días, algunas personas que entran en mi blog, me han mandado la dirección del blog de algunos familiares suyos.
    Estoy dejando pasar un poco de tiempo para macerar una idea clara que plasmar, intentando corregir ciertas carencias en mi escritura (aunque no creo que lo logre).
     Ya que nunca he sido un gran lector (nulo), me dedico a ver esos blog. Mi primera intención egoísta fue el no intentar aprender a hacerlo bien, si no como decía mi padre: ver lo que está mal, para no hacerlo.
      Pero..... ¿Quién soy yo para decir que está mal? Así que solo lo leo, eso sí, intentando entender lo que quien escribe quiere transmitir. Luego pienso: ¿me gusta? y ahí está el problema, que me gusta lo que leo, sobre todo aquello que tal vez por su largura, me resulta ameno y esas cositas con los que me identifico.  Luego están los que son un poco más técnicos y escritos con minuciosidad, los que me provocan admiración y leo unas cuantas veces aunque sean más largos para encontrar palabras y culturizarme un poco.
     Otro problema es que me gusta poner algún que otro mínimo comentario, aunque solo sea para que se sepa que alguien se ha preocupado de leerlo. Pero luego pienso: van a pensar que eres un pesado, ¿a quien le importa mi opinión?
    Tal vez puede que sea, que desde hace un tiempo cada vez que publico algo, a cualquier hora del día o de la noche, automáticamente se conectan unos cuantos que están ubicados en las costas este y oeste de EE.UU.   Me imagino que simplemente la empresa que les suministra el acceso, tiene en esa zona del mundo su domicilio, pero me gustaría saber de ellos, no pretendiendo saber quiénes son, sí para saber su opinión, a mi si me importa.
     Tengo que ver la manera de subtitular mis historias, ya que el protagonista sin quitarle su importancia, no es nada más que el hilo conductor para hacer una crítica o alabanza de otro u otros personajes del relato. Por ejemplo: Clara, me parecía una excusa perfecta, para criticar (bajo mi punto de vista) a esas madres que quieren mandar en todo, queriendo imponer su conservadurismo por encima de las ideas de los demás.  Al tiempo que dar relevancia al amor de los padres, que no solo son capaces de dar su vida por la felicidad de sus hijos, también, parte de su muerte antes de ir hacia la luz.
      En el coballa, Francisco siempre estaba, pero quien quería que realmente impactase era Carmen, esa madre que conduce el carruaje de su casa y su familia echando mano del látigo si hace falta, para que todos los potros que tiran de él no se salgan del camino y la lleven con la cabeza muy alta al mismo trote.
    Me es complicado entender la forma de actuar de la gente, sin conocer su entorno, el que casi siempre adjunta una serie de secuencias que justifican sus actos.
    Sé que la paja a veces sobra por no decir siempre, pero es el único camino que conozco para llegar de la tierra al grano y por el trayecto ir fijándome en los nudos del tallo, las hojas y algún que otro insecto alojado en ella, para que se haga más llevadero.
                 En fin, seguiré leyendo alguna que otra cosa: las explicaciones de caligrafía de Ferdinando.  Los recuerdos y vivencias del mayor de la juanita.  Las reflexiones de Cristina con H. Un puzle que refleja la vida de una adolescente. Las publicaciones actualizadas del blog del telecentro de la localidad donde vivo y otros cuantos en los que alguna que otra vez, aunque no asiduamente gano o pierdo unos ratitos.
     Escribir sobre y para los míos, me es cada vez más difícil por la obsesión de no repetirme demasiado.   Así que en cada historieta pretendo retratar a alguno de ellos, evitando su nombre pero intentando plasmar su esencia.  Haciendo un esbozo de cómo creo que es o quizás de cómo me gustaría que fuese.
    En algún personaje me gusta verme a mí mismo en alguna de las distintas etapas por las que mi vida ha transcurrido, dibujando un poquito de mí sin tener porque ser yo.
       Como el encabezado de este blog resalta:
 Lavarle la cabeza a un burro, es perder agua, tiempo y jabón. 
       No sé si podré cambiar o adaptar mi modo de escribir,  ni pretendo que lo que escribo me cambie.  Tan solo que quien quiera y lo crea conveniente, desde la distancia me conozca un poquito más y al tiempo  tenerlo guardado y releerlo cada vez que termina el año para ir  conociéndome yo.
     Debido a mi paupérrima cultura, escasa formación en caligrafía, gramática y ortografía, tengo que dar las gracias al que se le ocurrió la idea de poner a nuestra disposición el corrector de faltas y el buscador de sinónimos, a ese que llamamos  Word.
     Como le dije hace poco a una persona: yo no sé escribir, tan solo intento poner música a lo que pienso.  Hacerlo de forma que cuando vuelva a leerlo otro día, pueda sentir esas sensaciones que sentí al escribirlo.
      Ya no os aburro más.  A todos vosotros: Gracias por perder un ratito de vuestro preciado tiempo.
      ¿Sabéis qué será lo próximo?
                                                  Yo tampoco.

viernes, 11 de octubre de 2013

Trenzas doradas cap.8 (final)

    La pequeña cumplía un mes de vida, Ninguna de las sentadas aquella mesa y recalco ninguna, excepto Ángela (por supuesto) quería aceptar que la niña se llamara Clara. De hecho hasta ese momento todas la llamaban mi niña.
   Las “tres matriarcas” con el visto bueno de Carol, habían llegado a un acuerdo sin consultar a las personas interesadas: La bautizarían en la iglesia del pueblo con el nombre de Rosario Amparo y la madrina sería Julia. Después todos la llamarían para que atendiese por el apócope Roam, que sonaba original.
   La comida de celebración, parecía iba a transcurrir con normalidad hasta que Héctor, arto ya de tanta bobada de pronto se puso en pie.
     .-Señoras, no les voy a dar ninguna explicación de porqué se llama Clara.  Dejemos las cosas como su nombre indica.   Mi;  Perdón nuestra hija, se bautizará cuando sea mayor de edad y solo si ella así lo cree conveniente.   Ni es mi niña, ni es Roam, ni es ostias, se llama Clara y así la llamaremos todos sin diminutivos ni historias.   Las cartas están sobre la mesa, quien quiera puede seguir jugando, quien no, puede abandonar la partida. Pero que quede escrito en negrita y subrayado que las reglas solo las marcamos mi señora y yo
.-no majas, no me miréis así como pidiendo ayuda, estoy de acuerdo con todo lo que ha dicho
     El silencio junto con las cabezas mirando el mantel, se apoderó de los asistentes durante un largo rato. A ver quién era el valiente que abría la boca el primero.
     Ernesto se puso en pie, alzo la copa y con voz potente:
           .- ¿Esto qué es, una celebración o un velatorio? Un brindis por Clara, mi nieta
      Todos se levantaron, brindaron y las aguas volvieron a su cauce, del cual nunca deberían de haberse salido.
      Se aproximaba el último fin de semana de Septiembre.  Aquel verano no habían movido la caravana del garaje, Clara era demasiado pequeña, pero ese viaje era obligado para sus conciencias. 
   Para evitar discusiones que no llegarían a ningún sitio, prefirieron guardarlo en secreto, según se iba acercando el día, Héctor preparaba el interior de aquel habitáculo para que Clara gozase de todas las comodidades.
    Al fin llegó el gran día, madrugaron y pusieron rumbo hacia aquel lago. Cuando su familia llegase a casa para comer juntos como cada fin de semana, encontrarían sobre la mesa una nota para que no se preocupasen. Pensarían que estaban locos, no entenderían el porqué de aquel extraño y repentino viaje.   Pero a quién le importaba la opinión de los demás.
    Llegaron a media mañana. Instalaron la caravana en el mismo sitio, todo estaba igual. Nadie parecía haber estado en aquel sitio durante todo ese año. Pero aún así, se accedía con comodidad, gracias a una estrecha pista de cemento que se conservaba en perfecto estado.
    Después decidieron que se acercarían al pueblo, para preguntar donde era la casa de Raúl, Soraya y Clara.
       No es que les apeteciese volver a ver la cara de amargada de la señora de la tienda, pero no había otro establecimiento de ultramarinos en el pueblo.
     .-Buenos días de nuevo
         .- ¿ustedes? ¿Otra vez aquí?
.-si ¿tiene algún problema?
        .-por mí como si quieren quedarse a vivir en el lago
   .-perdone usted a mi señora, es que el viaje a sido largo y venimos cansados.  Queríamos saber donde viven Clara y sus padres para ir a visitarlos. Hemos venido a enseñarle a nuestra hija a la que le hemos puesto su nombre Clara, en recuerdo de ella
        .- ¿entonces? ¿Ustedes los vieron?
.-claro y cenamos juntos
          .- ¿y a la niña?
    .- ¿Clara? Estuvo con nosotros todo el día
         .-uy uy uy, me veo en la obligación de contarles algo. No por ustedes todo hay que decirlo, si no por su hija
    .-usted dirá
         .-bien, hasta hace unos años, el lago y sus alrededores  era el sitio preferido de todos para acampar. Un fin de semana, justo el último de septiembre, la tarde del domingo partían hacia sus lugares de trabajo. Todos menos una familia que llevaba aquí un tiempo y pensaba irse el lunes a primera hora. Era un matrimonio muy agradable, Raúl y Soraya.  Tenían una hija que siempre me pareció rarita en su comportamiento, Clara, muy suelta ella, fácil de reconocer a distancia por sus trenzas y el cabello rubio.
     Esa noche, los niños se acercaron a fisgar, como era habitual, en que se iban a entretener si no en un pueblo tan pequeño.  Vieron salir a Clara cubierta de sangre y meterse en el agua, parecía poseída por el mismo diablo y siguió andando lago adentro hasta que desapareció bajo las aguas.
     Cuando se acercaron a la caravana, allí estaban sus padres, apuñalados, tumbados en el suelo, llenos de agujeros y degollados sobre un gran charco rojo. Un cuchillo con la palma de su mano marcada claramente en el mango estaba encima de una mesa.
      El cuerpo de la niña nunca apareció. La autoridad judicial mando cerrar e inmovilizar la caravana y llevar el cuerpo de los padres al anatómico forense, nadie los reclamó por lo que según creo se cedieron a investigación, o sea para que estudiasen los nuevos.
      Desde entonces, sus almas merodean por la orilla del lago.   Sobre todo Clara, la niña con sus trenzas doradas, que atemoriza con su presencia y cambios bruscos de tiempo que provocan ventiscas, tormentas y así le mete el miedo en el cuerpo a todo el que se acerca.  A ellos los ha visto menos gente. Pero desde entonces, solo ustedes has sido capaces de pasar una noche acampados allí.
     El año pasado, les salió bien, pero yo no me arriesgaría otra vez y menos con una niña tan pequeña.
.-se lo agradecemos de verdad, pero me gustaría saber la versión de los padres y de Clara
         .- ¿pero está loca? ¿Cómo les va a preguntar? Ya se lo he dicho. ESTÁN MUERTOS ¿no lo entiende?
    .-vamos a recoger, nos vamos, gracias señora
.-no   –levantó a la niña ante Héctor.  Esto es gracias a ellos, les debemos por lo menos escucharlos.  Los tres se adoraban, algo no puede ser cierto
    Volvieron a la orilla del lago. Hicieron unas ensaladas, prepararon el trípode para la barbacoa y en el lado de la mesa en que se debía sentar Clara pusieron un gran vaso de cacao, cargado, espumoso, como a ella le gustaba.  Luego se sentaron a esperar.
    Pasaban las horas, pero nada se movía a su alrededor.   Ni si quiera los niños del pueblo estaban agazapados tras de los matojos vigilando.   Su niña estaba más tranquila que nunca había estado, aún permaneciendo despierta con los ojos como platos todo el rato.   Como si ella también esperase a alguien.
     Ya empezaba a anochecer. Algo pareció moverse cerca de la antigua caravana.   Efectivamente, de entre los matorrales salieron Raúl y Soraya.
            .-buenas noches ¿nos esperabais?
                 .-vamos a preparar la barbacoa Héctor
      .-de acuerdo, tenemos que hablar
                 .-ya lo sé, pero mejor lo dejamos para cuando estemos cenando. Tengo un hambre
             .- ¿Cómo te encuentras Ángela?
.-bien muy bien, aunque un poco desconcertada
            .-lo comprendo, yo me sentiría igual
.- ¿y vuestra hija Clara?
           .-Raúl, Héctor, dejad eso y venid aquí inmediatamente
      .- ¿a qué viene tanta prisa?
          .-sentaros, llegó la hora de contaros algo. ¿Empiezas tú?
               .-no, mejor habla tú, se te entiende mejor  
          .-Como ya os habrán contado por vuestra expresión, estamos muertos. SI, no os asustéis.
    Llevábamos muchos años esperando a que apareciese una pareja digna de cuidar de nuestra hija.  Que fuese valiente.  Que la pudiese querer tanto como la quisimos nosotros y al fin aparecisteis, erais perfectos y Clara os adoraba.
     Por eso quedaste embarazada. Por eso Clara te dijo que todo iba a salir bien. Por eso el alma de nuestra hija ahora está en ese capacho, en ese cuerpecito tan pequeño y tan feliz
     .-perdona pero no nos la vais a quitar
                 .-Siéntate Héctor, nadie ha dicho eso
           .-ni tan siquiera se nos ocurriría pensarlo, es vuestra hija, pero entiende que la quiera como si fuera mía
.-entonces es una asesina
           .-NO, no se te ocurra repetir esa palabra
                 .-veréis, esa noche un encapuchado entro a la caravana y nos mató a sangre fría sin ningún motivo, ni siquiera se llevo nada.   Cuando Clara llegó, al vernos tendidos en el suelo se abrazó a nosotros, pretendía despertarnos, ver si aún quedaba un hilo de vida en nuestros cuerpos.  Sacó el cuchillo que aún permanecía clavado en el pecho de su madre, lo dejó sobre la mesa y presa del shock se introdujo en el lago y se ahogó.  Esa es la verdad.
.- ¿y su cuerpo?
          .-quedó atrapado entre la maleza del fondo, el caso se cerró con el testimonio de los niños y a nadie le interesó seguir con la investigación
     .- ¿y vuestros cuerpos porque nadie los reclamó?
                .-procedemos de un pueblecito de Irlanda. Los dos éramos hijos únicos y al morir nuestros padres, sin familia cercana allí, decidimos vender nuestras posesiones y recorrer el mundo. Aquí pasamos nuestro último mes de vida
          .-Raúl, son las once, nos tenemos que ir
.- ¿A dónde?
          .- ¿nos permitiríais darle un último beso a Clara?
    .-eso no tenéis ni que preguntarlo. Claro que si
     Los dos se acercaron lentamente, le cogieron de las manitas y se las besaron mientras ella les sonreía.  Luego se encaminaron hacia el lago y sobre el reflejo alargado que en él proyectaba la luna.  Sobre las aguas caminando se fueron alejando cogidos de la mano hasta que quedaron fuera del alcance de su vista.
        A nadie jamás le explicaron porqué. Nadie volvió a ver a aquella buena familia merodear por la orilla del lago.  Pero ellos, siempre el último fin de semana de septiembre siguen yendo hasta allí junto a su hija Clara, para que siempre recuerde sus orígenes.
    Aun no ha llegado la hora, cuando sea un poco más mayor se le contará esta historia y ella se sentirá orgullosa de tener otros padres en el cielo que la quisieron tanto como los que ahora tiene en la tierra.